EL NUEVO CONTRATO SOCIAL (Segunda parte de tres, parte adicional)

    


EL NUEVO CONTRATO SOCIAL (Parte Segunda de tres, complemento final, de esta sección)

NOTA:  Debimos realizar este complemento de la SEGUNDA PARTE, por la imposibilidad técnica de seguir publicando en el sitio del blog que lo estábamos haciendo, ya que no nos permitía actualizar las publicaciones, agradecemos vuestra comprensión, y deseamos sea de vuestro gusto esta última parte de la SEGUNDA PARTE DEL NUEVO CONTRATO SOCIAL:
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- Pero, a pesar de todo, para la creación de nuestros vehículos
necesitamos la ayuda de las oleadas de vida anteriores a la nuestra, sobre todo la de los ángeles, que es la inmediata anterior y sobre todo para formar el cuerpo etérico y el cuerpo físico.
    - ¿Los ángeles?
   - Claro. Ten en cuenta que son seres que nos llevan de ventaja todo un Período de evolución, que supone cientos y quizá miles de millones de años. Y que su cuerpo más denso es de materia etérica; o sea que ellos manejan la sustancia etérica con mayor maestría con que nosotros manejamos la materia física.
    - ¿Y por qué nos ayudan?
    - Por necesidad. ¿Tú has pensado que nosotros no tenemos más
remedio, si queremos evolucionar en este mundo, que contar con los animales, los vegetales y los minerales, que son las tres oleadas de vida que nacieron después de la nuestra y que están evolucionando detrás de nosotros? Aunque no quieras estás continuamente interfiriendo en sus vidas.
   - Es cierto. Y es impresionante. Y de ello se pueden sacar muchas
conclusiones.
  - Muchísimas. Y muy interesantes para conocer cuál debe ser nuestra actitud para con esas tres oleadas de vida. Pero no es ese nuestro tema y debemos seguir con lo que íbamos.
   - Es cierto.
 - Bien. Cada átomo-simiente tiene, en su vehículo correspondiente, un lugar fijo en el que se asienta.
   - ¿Un emplazamiento permanente?
   - Exacto.
   - ¿Y dónde están?
   - El átomo-simiente del cuerpo físico, que es un átomo compuesto de los cuatro éteres (Químico, de Vida, de Luz y Reflector), por lo que no nos resulta visible aunque ocupe su lugar durante toda la vida, está situado en el corazón, en la punta inferior del ventrículo izquierdo.
    - ¿Y los de los demás vehículos?
   - El átomo-simiente del cuerpo Vital o Etérico se sitúa en el plexo
solar o epigastrio del cuerpo vital que, como te he dicho, es una
reproducción exacta del cuerpo físico, aunque debería decir lo contrario.
   - ¿Lo contrario? ¿Por qué?
   - Porque el nacimiento se hace siempre de arriba abajo, de dentro
afuera y, por tanto, el cuerpo etérico es el molde sobre el cual se va
desarrollando el cuerpo físico. Sin él éste no sería sino una estatua de materia física. Es el cuerpo vital el que lo hace capaz de vida, de
reproducción, de sensaciones, de movimiento, el que hace posible la cicatrización, la asimilación, el crecimiento, la excreción, etc. O sea, que es el campo electromagnético, el molde, el sostenedor del cuerpo físico, que no hace sino adaptarse a las líneas de fuerza de aquél y expresarse gracias a su ayuda.
   - ¡Es asombroso! ¿Y los demás átomos-simiente?
  - El del cuerpo de deseos se sitúa en la zona que en el cuerpo físico ocupa el hígado pero, lógicamente, en el cuerpo de deseos. Y el del cuerpo mental se emplaza en la región del seno frontal, pero en el cuerpo mental.
  - Es curioso. ¿Y qué hacen esos átomos-simiente durante la vida?
  - Salvo el del cuerpo vital, que es móvil, los demás permanecen toda la vida en su emplazamiento, recogiendo y conservando todas las vivencias de toda la existencia y añadiéndolas a las de las existencias anteriores y al fruto de la Epigénesis ejercida por el Espíritu, Yo Superior o Ego.
  - ¿Y no tienen más papel?
  - Por supuesto. Y aquí podemos ya hablar del célebre "Cordón de
Plata".
  - ¡Es verdad! Pero, ¿qué es, realmente?
  - Es realmente un cordón, un conductor que hace posible la comunicación entre vehículos y el trasvase de energías.
  - ¿Y de qué está formado?
   - Bueno, eso es más complejo. Ha costado mucho investigarlo
clarividentemente. Trataré de resumírtelo.
  - Estupendo.
  - Desde el momento de la concepción que, por cierto, tiene lugar
cuando el átomo-simiente del futuro cuerpo etérico se coloca por los ángeles en el útero de la madre y el del cuerpo físico se sitúa, también por los ángeles, en la cabeza de uno de los espermatozoides del padre, y sólo en uno, que es el que logrará penetrar y fecundar el óvulo, ambos átomos-simiente ocupan sus lugares respectivos. Por eso se da con frecuencia la esterilidad no explicada por la ciencia, de la pareja: No procede la generación en absoluto o en esos momentos, seguramente por razones kármicas y, por tanto, los ángeles no sitúan en el útero de la mujer el átomo-simiente del cuerpo etérico y ningún espermatozoide lleva en su cabeza el átomo-simiente del cuerpo físico.
  - Esto sí que es impresionante. ¿Entonces qué ocurre con los
espermatozoides que se usan para la fecundación artificial?
  - Nada. Lo normal: Que los ángeles colocan los átomos-simiente del los cuerpos etérico y físico en los lugares procedentes y se realiza la fecundación.
  - ¿Pero entonces puede el hombre forzar las leyes del karma haciendo que se fecunde una mujer así cuando no podía serlo del modo normal?
   - No, por supuesto. Si no procede, si no es el momento, la fecundación no se producirá. Piensa que, aunque creamos que actuamos libremente, y realmente lo hacemos y por eso somos responsables de nuestros actos, hay siempre una tendencia, una dirección del plan divino, contra la cual nada podemos. Y se producen fracasos de determinadas fertilizaciones artificiales, y el método más seguro falla inexplicablemente, y el enfermo con las mejores perspectivas se muere. ¿No te das cuenta de que nosotros y todos nuestros actos formamos parte también de los mecanismos de la naturaleza? ¿Quién crees que está siempre detrás de los médicos, de los científicos, ayudando, sugiriendo, inspirando o impidiendo, para que se cumpla lo que determina el plan divino? Si te das cuenta de que somos verdaderos instrumentos, libres pero instrumentos, y que lo único que se nos pide es buena fe, entrega, amor, servicio altruista, cumplimiento de nuestros deberes, comprensión, simpatía, generosidad, compasión, tolerancia, etc. pero que, si no ponemos eso de nuestra parte, no lograremos con ello malograr el plan divino y nos atraeremos las consecuencias de nuestra conducta negativa, la vida, de repente, se abre ante nosotros y nos resulta fácil de comprender y deja de ser un misterio?
   - Verdaderamente, vista así, la vida cobra sentido.
  - Desde el momento de la concepción ocurre un fenómeno curioso:   Comienza a crecer el Cordón de Plata por dos sitios a la vez.
   - ¿Por dos sitios?
   - Sí. Desde el átomo-simiente del cuerpo físico, en el corazón, y
desde el átomo-simiente del cuerpo de deseos, en el hígado. Pero el primer tramo es de materia etérica y el segundo de materia de deseos. Y los dos tramos crecen hacia el plexo solar.
   - ¿Y llegan a unirse allí?
   - Claro. Se unen precisamente en el átomo-simiente del cuerpo
Etérico, pero de una forma muy curiosa.
   - ¿Cómo?
   - Formando como dos seises, uno acostado boca arriba y el otro
vertical, como dos espirales con el mismo centro, una dentro de otra y con el átomo-simiente del cuerpo etérico como único punto común en el centro de las dos espirales.
   - ¿Y eso por qué?
   - Porque ese punto tiene una importancia capital que te explicaré
luego. Te he de añadir también que, como creo que ya te he dicho, aunque ese átomo-simiente durante el día permanece en su sitio, es decir, en el plexo solar, cuando el Espíritu sale del cuerpo, bien durante el sueño, bien, durante la iniciación, bien durante un abandono voluntario y consciente del cuerpo físico o bien a causa de la muerte, ese átomo- simiente sale del cuerpo físico y queda como suspendido en el espacio, entre el cuerpo físico y el cuerpo de deseos.
   - ¿Y eso ocurre durante el sueño?
   - Sí. Durante el sueño, el Espíritu se retira a los mundos superiores y se lleva consigo la mente y el cuerpo de deseos para que, bañándose en la corriente de vida que fluye en esos mundos, eleven su vibración y luego puedan reanimar y llenar de vida también al cuerpo etérico y al cuerpo físico, agotados por la jornada diaria.
   - ¿Agotados por qué?
   - A lo largo del día desgastamos una serie de energías. Al mismo
tiempo el bazo del cuerpo etérico especializa y absorbe la energía solar, la misma que las plantas asimilan mediante la fotosíntesis, y la canaliza a través de los nervios para hacer posible su funcionamiento. Cuando, debido a la cantidad de toxinas producida por los excesos del día, el bazo etérico ralentiza su trabajo, comenzamos a sentir somnolencia. Y cuando le es imposible seguir trabajando, el Ego sale de los cuerpos etérico y físico y es el momento en que nos dormimos, es decir, en que, al irse el Espíritu,
que es nuestro verdadero yo, perdemos la conciencia de este mundo. En el momento de la muerte ocurre lo mismo. La única diferencia es que tras la muerte el Espíritu no regresa y tras el sueño, sí. Por eso al sueño se le denomina "la pequeña muerte". Y por eso, después de dormir nos despertamos totalmente nuevos. Porque los vehículos superiores, sobre todo el cuerpo de deseos, ha renovado la provisión de energía y de vida de sus vehículos inferiores.
  - Esto sí que es impresionante.
  - Pues lo que es también muy interesante es el proceso de la
gestación.
  - Por favor, ¿quieres exponérmelo?
  - Sí. Durante los primeros veinte días de gestación, es el Ego de la
madre el que interviene controlando el proceso de la formación del feto. A los veinte días, el Ego reencarnante, el futuro hijo, que ya ha penetrado en el útero, pero aún no en el feto, es el que se encarga de ese trabajo, pero desde fuera. A los cuatro meses de gestación se unen en el átomo-simiente del cuerpo etérico, situado en el plexo solar, los dos primeros tramos del Cordón de Plata, lo cual hace posible la entrada del Espíritu en el feto y la comunicación de los vehículos superiores con los inferiores, y da lugar, por tanto, al comienzo de la vida "sintiente" del feto y a sus primeros movimientos.
  - ¡Dios mío! Todo esto hace pensar en el trastorno que se causa con los abortos provocados.
  - Sí. Es terrible. Pero no es ese nuestro tema. Aunque te aseguro que, si los que los practican supiesen lo que se preparan para después de la muerte y para futuras encarnaciones, no lo harían. De todos modos son seres libres y han de aprender la lección de un modo u otro. Y te aseguro que la aprenderán. Quizás a base de mucho sufrimiento, pero la aprenderán. Vamos, pues, a nuestro tema.
  - De acuerdo.
  - A pesar, pues, de que esa comunicación se ha producido a los
cuatro meses de gestación, el primer segmento de Cordón de Plata, que está formado con sustancia de los dos éteres inferiores, el Químico y el de Vida, pero sólo en sus polaridades negativas o pasivas, durante los primeros siete años de vida, sigue completándose.
  - ¿Y los otros dos éteres, los superiores del cuerpo vital, el de Luz y el Reflector?
   - Esos no tienen átomo-simiente. Son lo que se llama la parte
inmortal del cuerpo mortal porque, si bien se renuevan en cada
encarnación, cada vez nos acompañan hasta el Tercer Cielo y constituyen todo el tiempo el cuerpo-alma, el vehículo de luz en que uno puede viajar por todos los planos superiores.
   - Es asombroso.
 - Además, ocurre que, a medida que la persona se va espiritualizando, los éteres inferiores van siendo sustituidos por los superiores, que asumen sus funciones, además de las propias.
   - Interesantísimo.
   - Ahora fíjate en otra cosa: Apenas se produce el nacimiento del
cuerpo físico, empieza a completarse el primer tramo del cordón que, como te he dicho, queda completo a los siete años; y, precisamente entonces, termina lo que podríamos llamar período de gestación del cuerpo vital y nace éste, dando lugar al comienzo de la época de crecimiento del cuerpo físico. El segundo tramo, que es de materia de deseos, se va completando entre los siete y los catorce años y, precisamente entonces termina el período de gestación del cuerpo de deseos y nace éste, dando lugar al comienzo de la pubertad.
  - ¿O sea, que la pubertad se debe al nacimiento del cuerpo de deseos?
   - Sí. Y por eso, como aún no ha nacido la mente y, como consecuencia del nacimiento del cuerpo de deseos, éstos son muy fuertes, se produce esa época tan desequilibrada, tan propensa a excesos y tan irreflexiva que es la adolescencia. Durante el período que va desde los siete a los catorce años, ha "madurado", además, en el primer tramo del Cordón de Plata el éter Vital, responsable, entre otras cosas, del calor de la sangre, que es el medio de que el Espíritu se vale para manejar el cuerpo físico. El niño, pues, comienza a sentirse él mismo, diferente de sus padres, y empieza a tener opiniones propias y a pretender, a toda costa, afirmar su propia personalidad. Pero, como aún no ha nacido la mente, no encuentra freno a sus deseos recién nacidos y ocurre lo que todos sabemos durante esa época turbulenta citada. También en ese período entran en actividad las polaridades positivas de los dos éteres inferiores.
   - ¡Qué aclaratorio resulta todo esto!
  - Durante los años que van de los catorce a los veintiuno se desarrolla el tercer segmento, de materia mental, del Cordón de Plata, y que une el átomo-simiente del cuerpo de deseos, en el hígado, y el átomo-simiente de la mente, en el seno frontal. Además, en el primer tramo del Cordón, madura el éter Reflector. Y, precisamente en ese momento, a los veintiún años, se produce el nacimiento del cuerpo mental, que da lugar a la edad adulta, al momento en que el Ego domina ya todos sus vehículos. Incluso con relación a la mente, aún continúa este tercer tramo del Cordón su
desarrollo hasta los veintiocho años, en que el hombre es ya realmente un adulto, completamente desarrollado y con el éter Reflector, el más elevado, totalmente maduro.
   - ¡Qué lógico y que claro es todo!
   - Pues vamos ahora a ver qué pasa con el Cordón de Plata en
determinados momentos. 
  - Sí. Me intriga y me interesa mucho.
  - Durante el día, en estado de vigilia, todo el Cordón se encuentra
rollado, en forma de espiral, en el plexo solar. Durante el sueño, ya te he dicho antes lo que ocurre. Durante el vuelo astral o salida voluntaria y consciente, sale todo el Cordón, quedando sólo el átomo-simiente del cuerpo físico en su sitio del corazón; el átomo simiente del cuerpo de deseos y el del cuerpo mental salen, fijos a sus respectivos vehículos. Los tramos de materia de deseos y mental son elásticos, sobre todo el último, de modo inimaginable, pudiendo dar de sí, sin romperse, hasta los últimos confines del Planeta y de los mundos superiores. El átomo simiente del cuerpo vital queda fuera del cuerpo, con el enlace de los dos primeros tramos en el aire, entre el cuerpo físico/etérico y el cuerpo de deseos. A cualquier amenaza, el cordón se recoge en un instante, trayendo consigo al Ego y a sus vehículos mental y de deseos e introduciéndolos en el cuerpo físico.
   - ¿Y la muerte qué efecto produce en el Cordón de Plata?
   - Ahí es donde resulta todo más interesante. Pero para explicarlo
tendré que retrotraerme al tiempo anterior al comienzo del proceso para renacer.
   - De acuerdo, hazlo.
   - Antes de comenzar aquel proceso de recogida, por los distintos
planos, de la materia apropiada para formar nuestros distintos cuerpos, con la ayuda de los ángeles, creamos un arquetipo.
   - ¿Un arquetipo de qué?
   - Un arquetipo de nosotros mismos; de nuestros cuerpos; de lo que ha de ser nuestra vida.
   - ¿Cómo, cómo?
   - Todos antes de empezar el proceso, hemos comprendido en el
Tercer Cielo cuál es nuestro estatus en la evolución, qué hemos aprendido y qué nos falta por aprender, qué deudas hemos contraído con nuestros semejantes, etc. Entonces los llamados Ángeles Archiveros o Señores del Destino, que son quienes tienen a su cargo todo lo relativo al karma y a su liquidación, nos ofrecen dos o tres esquemas de vida que comprenden las líneas generales: Padres, ambiente social, salud, cónyuge, acontecimientos principales, deudas que en esa vida pagaremos, etc. Y nosotros, es decir, nuestro Espíritu, nuestro Ego, con pleno conocimiento, como te he dicho, de qué es lo que más le conviene, elige una de esas vidas.
   - ¿O sea, que nosotros elegimos antes de nacer la vida que vamos a llevar?
   - Más o menos. Elegimos la vida que queremos vivir. Lo que ocurre ordinariamente es que, cuando nos encontramos aquí abajo y hemos perdido la perspectiva que teníamos allá arriba, muchas veces flaqueamos, fallamos y contraemos más deudas de las que quisiéramos. Pero las líneas generales de nuestra vida, como te he dicho, las escogemos nosotros libremente como seres libres que somos. Sometidos, eso sí, a las leyes cósmicas como la del karma, pero libres.
   - ¿Y qué ocurre luego?
  - Pues ocurre que, una vez tomada esa decisión, como te decía antes, formamos un arquetipo, un modelo de materia mental, que responde a todo lo que hemos elegido. Ese arquetipo, que permanece en el Mundo de los Arquetipos o Región del Pensamiento Concreto del Mundo del Pensamiento, está toda nuestra vida emitiendo nuestra nota clave, lo que hace que podamos vivir en nuestros vehículos e ir atrayendo materia de los
distintos planos y asimilándola. Como una de las cosas que hemos elegido es la duración de nuestra vida y la manera y el momento y lugar exactos en que se producirá nuestra muerte una vez cumplido todo lo que queríamos hacer, el arquetipo sigue vibrando hasta ese momento. Y, cuando el arquetipo deja de vibrar es precisamente el momento en que se rompe el átomo-simiente del cuerpo físico en el corazón y se produce la muerte, que luego te describiré.
   - ¡Caray! Me estás dejando atónito. Pero sigue siendo todo tan
lógico...
   - Bien. Hemos llegado, pues, al momento de la muerte. Te he dicho que el átomo-simiente del cuerpo físico se rompe y sale del cuerpo físico, a través del nervio neumogástrico, con el Espíritu, el cuerpo mental, el cuerpo de deseos y el cuerpo etérico. Éste último lo ven muchas veces salir por la cabeza de los moribundos los sanitarios que los asisten y poseen algún grado de clarividencia. Los otros vehículos son mucho más sutiles y se necesita mayor grado de evolución para percibirlos.
  - ¿O sea, que todo eso se ve?
   - Con mucha frecuencia. Y cada vez lo ven más. Lo que ocurre es
que, rodeados como estamos de gente que presume de saberlo todo y de no creer nada más que lo que ve, y que desgraciadamente no ve esto, no se atreven a decir que ellos sí que lo ven. Pero sigamos con lo nuestro.
   - Adelante, pues.
   - A pesar de haber salido el Ego y sus vehículos y de haberse roto el átomo-simiente del cuerpo físico, el Cordón de Plata no se ha roto aún, lo cual es muy importante.
   - ¿Y por qué no se ha roto?
   - Porque, desde la salida del Ego hasta unos tres días y medio
después se produce, vía Cordón de Plata, la grabación de todas las
vivencias de la vida que acaba y que estaban almacenadas, como sabes, en el átomo simiente del cuerpo físico en el ápice del corazón, en el átomo-simiente del cuerpo de deseos. Es como la producción de la copia de una película: Toda la vida que acaba pasa, en orden inverso, ante la visión del muerto, que la ve, pero sin sentir nada especial en relación con ella. Es un fenómeno que muchos que han estado en peligro de muerte, sobre todo en el de morir ahogados, conocen y recuerdan. Con ello, pues, se graba esa
vida en el átomo-simiente de deseos y servirá para, en el Purgatorio, situado en los tres subplanos inferiores del Mundo del Deseo, repasarla y recibir en carne propia todo el daño producido a los demás, por todos conceptos, durante la vida recién terminada. Y sólo cuando esa grabación se termina, y hay gente que la concluye mucho antes de tres días y medio, se rompe el Cordón de Plata, precisamente por el punto de unión de los dos primeros tramos, es decir, por el átomo-simiente del cuerpo etérico, por el punto común de las dos espirales o de los dos seises enlazados de que hemos hablado.
   - ¿Pero cuándo se muere uno en realidad, al romperse el átomo-simiente del cuerpo físico o al romperse luego el Cordón de Plata?
   - La primera rotura da lugar a lo que la medicina llama la muerte
clínica. Pero, aunque aparentemente muerto, el interesado sigue sintiendo y oyendo. Lo que no puede hacer es moverse ni manifestar vida de otro modo. Pero cualquier cosa que se haga con el cuerpo o cualquier ruido o llanto o conmoción, serán sentidos por el "muerto", atraerán su atención, puesto que el Ego aún está unido al cuerpo físico por el Cordón de Plata, e impedirá o dificultará la grabación en el átomo-simiente del cuerpo de deseos.
  -  ¿Y eso qué consecuencias tiene, si tiene alguna?
  - Las tiene y muy graves. Si esa grabación es para que en el
Purgatorio y luego en el Primer Cielo, que están en el Mundo del Deseo y, en otro nivel, en el Segundo y Tercer cielos, situados en la parte superior del Mundo del Deseo y en la inferior del Mundo del Pensamiento, respectivamente, se extraigan las enseñanzas que la última vida proporciona y las vivencias de esa vida no se graban en el átomo-simiente del cuerpo de deseos, lógicamente no habrá ninguna lección que aprender.
  - ¿Y entonces?
  - Se ha perdido una vida. Ha sido inútil toda esa encarnación. Han
sido inútiles todos los esfuerzos, las penas y las alegrías, los triunfos y los fracasos. Ha desaparecido y no se conserva memoria de ella, como cuando se borra la memoria de un ordenador.
  - Es terrible, ¿no?
  - Por eso se adopta en los planos superiores una medida un tanto
curiosa, desde el punto de vista del mundo físico, pero efectiva desde el punto de vista de la evolución del Espíritu, que es lo que en última instancia interesa.
  -¿Y qué medida es esa?
  -Te va a asombrar pero es real.
  - Me tienes en ascuas.
  - Lo que se hace es, hacer que el interesado, en su próximo renacimiento, muera de niño.
  - ¡Qué atrocidad!
  - Sí y no. Ya te he dicho que, desde el punto de vista del mundo
físico parece cruel. Pero ten en cuenta que, por un lado no se conserva memoria de la vida pasada y, por otro, el cuerpo de deseos y el cuerpo mental correspondientes a esa encarnación no han llegado al Mundo del Deseo ni al Mundo Mental. Así que lo que se hace es, como te he dicho, que renazca y muera siendo niño.
   - ¿Para qué?
   - Después de esa muerte, en una zona del Primer Cielo, llamado
Limbo por la Iglesia Cristiana, se le enseñan todas las lecciones que debió haber aprendido durante la vida pasada y que se perdieron; e incluso se le avanza un poco más. Y luego, vuelve a renacer, en un período de entre dos y veinte años, frecuentemente en el seno de la misma familia a la que perteneció como niño, y sigue ya su evolución normal. Esa es también la razón de que algunos niños recuerden a otros padres distintos de los que tienen: En su vida anterior en la que murieron siendo niños, eran sus padres y aún conservan memoria de ellos y, a veces los reconocen.
   - ¿Y qué cosas has dicho que interrumpen o impiden la grabación de la vida en los vehículos superiores?
   - Fundamentalmente los llantos ruidosos, las autopsias, los
embalsamamientos con incisiones, los accidentes rodeados de ruidos o gritos o multitudes y, en general, todo aquello que pueda distraer la atención del Espíritu del muerto, de la grabación de su última vida que se está realizando. Ten en cuenta que se encuentra en el Mundo del Deseo y en ese mundo las emociones se sienten mucho más fuertemente que en el mundo físico. Todas esas y otras similares son las verdaderas causas ocultas de la mortalidad infantil. Y hasta que esas causas desaparezcan, la mortalidad infantil seguirá existiendo.
   - Pero la mortalidad infantil está reduciéndose considerablemente.
   - En Occidente. Pero , ¿qué me dices del Tercer Mundo? ¿Es que no puede uno renacer y morir de niño como miembro de una tribu africana, por ejemplo? Ten en cuenta que todos somos espíritus y que las razas o las clases sociales, etc., son accidentes. Cierto que las razas blancas son las más evolucionadas, pero a los efectos que estamos tratando, no hay ningún inconveniente que ese espíritu que debe morir de niño, lo haga en una raza que, por sus condiciones higiénicas y su karma, dé lugar a la mortalidad infantil.
   - Esto es importantísimo. Es trascendental.
   - Sí, lo es. Porque hay que imaginar la responsabilidad de los que dan lugar a que se pierda toda una vida y haya que recurrir a este proceso.
   - ¡Qué barbaridad!
   - Hay muchas cosas que el hombre desconoce aún y, con la mejor
intención, perjudica más que beneficia. Pero volvamos a nuestro tema.
   - Espera. ¿Y qué pasa con los trasplantes de corazón?
  - Realmente aún no se ha investigado este asunto de modo definitivo dado lo reciente de los trasplantes. Ignoramos las medidas que los conductores de la Humanidad estarán adoptando, pues no podemos creer que dejen sin pasado a nadie ni se castigue el deseo de ayudar de los donantes. Pero aún no estamos seguros de cuáles son esas medidas.
   - Claro.
   - Aún hay otra cosa que quisiera decirte.
   - ¿Qué?
   - Que, durante esos tres días y medio o lo que dura la grabación, que suele ser el tiempo que esa persona era capaz de permanecer despierto y sin dormirse, uno aún no está muerto. Es decir, que aún puede volver a la vida, aunque se haya roto el átomo-simiente del cuerpo físico.
   - ¿Y eso por qué?
   - Porque el Espíritu continúa en contacto con todos sus vehículos.
Todas las resurrecciones milagrosas de que se tiene noticia se han hecho durante esos tres días y medio. Una vez roto el Cordón de Plata ya no hay nadie que pueda volver a la vida al muerto. Nadie. Los dos éteres inferiores del cuerpo vital quedarán flotando a unos dos metros sobre el cadáver y descomponiéndose sincrónicamente con él, mientras que el Ego con el átomo-simiente de los cuerpos físico y etérico, el cuerpo mental y el cuerpo de deseos pasan al Mundo del Deseo para comenzar el proceso purgatorial y seguir luego las etapas procedentes que no son objeto de nuestra conversación.
   - Pero, vamos a ver: Si todas esas cosas ocurren, si hay que renacer de nuevo y morir de niño porque no se ha podido realizar la grabación en su momento, ¿qué es lo que habría que hacer cuando uno muere para evitar todo ese trastorno?
  - Lo aconsejable y lo sensato es dejar al muerto tranquilo, a ser
posible en una cámara frigorífica, durante esos tres días y medio; rezar por él; rodearlo de pensamientos de amor y nunca de dolor que, en última instancia no demuestran más que egoísmo y compasión de sí mismos por parte de los que quedan, y que distraen al interesado; y, a ser posible, y transcurridos esos tres días y medio, incinerar el cadáver para evitar que ejerza atracción sobre el espíritu del muerto y quede anclado a él durante meses o años. Hay ya países donde estos servicios se prestan si se solicitan, y existe una legislación que lo permite. Por ejemplo, la de muchos de los Estados Unidos de América. Y, poco a poco, irá introduciéndose en otros países, a medida que estos conocimientos vayan generalizándose.
   - ¡Es todo tan lógico!
  - Aún quiero decirte algo en relación con lo que se llaman trastornos mentales, estrechamente relacionados con el Cordón de Plata.
   - ¿Cómo es posible?
  - Claro. Ten en cuenta que el cordón une todos los vehículos con el Espíritu. Por tanto, si esa conexión es incorrecta, siempre por motivos kármicos, la consecuencia será distinta según dónde esté el problema, ¿no?
  - Es lógico suponerlo así.
  - Pues bien, si la "avería" se sitúa entre el cerebro físico y el Cuerpo Etérico, la consecuencia será la idiotez, la simplicidad, la melancolía; un trastornado inofensivo. Si se encuentra entre el Cuerpo Etérico y el Cuerpo de Deseos, hay un defectuoso control muscular y es el caso de los epilépticos, parkinsonianos, etc. Si entre el Cuerpo de Deseos y el Cuerpo Mental, al no existir la dirección de la mente, tenemos el maniático delirante, violento y peligroso. Y si se produce entre la mente y el Espíritu, éste se ve imposibilitado de comunicar con sus vehículos y, lógicamente, aparece el desalmado astuto y diabólico capaz de llevar a cabo, cuando menos se espera, los mayores crímenes con la mayor tranquilidad.
  - ¡Qué barbaridad! Y qué lógico. Pero hay una pregunta que quería haberte hecho hace tiempo.
    - ¿Cuál?
    - ¿Por qué se llama el Cordón de "Plata" precisamente?
    - Porque, cuando uno está fuera del cuerpo, lo percibe como un
cordón pulsante de color plateado. Bueno. Y, con esto creo que hemos, no agotado el tema porque es inagotable como todo lo relativo a nuestra evolución, pero sí expuesto lo suficiente para que te hayas hecho una idea aproximada sobre el célebre Cordón de Plata.
   - Así es y te lo agradezco sinceramente.

DÍA 23
TVG DE VIGO, Vigo, Pontevedra

EL ENAMORAMIENTO

   ¿Qué es el enamoramiento? ¿Cómo se produce? ¿En qué consiste?
   Éste es uno de los grandes enigmas aún no satisfactoriamente resueltos.
     Pero, si pensamos que todos somos chispas divinas, dioses en
desarrollo, no es de extrañar que una persona, por razones que se nos escapan, y ahí estará el misterio sin resolver, aunque lo lógico es que se deba a causas kármicas, vea súbitamente en otra, parte de la perfección divina que contiene y, desde entonces, ésta última se convierta para el enamorado en el ser más bello, más amable, más perfecto, más discreto, más simpático, más inteligente del mundo.    Los demás no verán en esa persona nada de extraordinario, pero el enamorado, sí. Él lo ha visto y nadie puede discutírselo.
   Por eso Cupido llevaba los ojos vendados. No porque el amor que el enamorado siente sea ficticio ni erróneo ni inexistente ni siquiera
injustificado sino porque, al no percibirlo los demás, así se lo parece.
   El enamoramiento, pues, es el fenómeno más próximo al éxtasis
místico. O, por mejor decir, es una variedad del éxtasis místico. En éste se ve a Dios, se contacta con Él; pero en el enamoramiento también el enamorado ha visto la parte de Dios que constituye la persona amada.
   Desgraciadamente, en nuestro estadio actual de evolución, ni el
éxtasis místico ni el amoroso duran demasiado ni se producen a voluntad.
  Al poco tiempo desaparecen, se esfuman y todo vuelve a la normalidad.
  Aunque nadie podrá discutir a ambos enamorados que la experiencia los cambió y los hizo mejores mientras duró.
    La belleza objetiva es la manifestación de lo esencial y la belleza
subjetiva es su percepción.

DÍA 24
EL TIEMPO, Bogotá, Colombia

LAS FRONTERAS DE UNO MISMO

  Con nuestra aura, que contiene nuestros sentimientos y pensamientos, estamos influenciando permanentemente al mundo mucho, muchísimo más, que con nuestros actos. Pero ¿quién se siente responsable de ese "espacio" llamado aura, que nos pertenece, que es parte de nosotros y que influye y es influido de modo invisible? Él marca, precisamente, nuestra verdadera línea fronteriza con los otros, con lo otro, con todo lo que no es "yo". Y esa frontera es el único camino para lo que entra en nosotros y para lo que sale de nosotros. Claro que, cuando la frontera no está vigilada, el contrabando campa por sus respetos. Y eso es lo que está permanentemente ocurriendo a la mayor parte de los hombres: Que penetran clandestinamente y con propósitos negativos, multitud de ideas, de deseos, de sentimientos que, una vez dentro de nuestras fronteras se hacen pasar por "nativos" y actúan como tales. También hay quien extrae clandestinamente, a través de nuestras fronteras, materias primas que nos serían necesarias para nuestra economía y que, por falta de vigilancia, perdemos irremisiblemente. Y, por otra parte, a través de nuestra frontera que, por un lado nos tiene a nosotros, siempre los mismos, pero por otro nos separa de lo otro y los otros, siempre distintos y cambiando, influimos a éstos también clandestinamente al traspasar sus propias fronteras.
    Hay, pues, que vigilar esas fronteras. Pero ¿cómo? Eso es lo que
constituye el trabajo de la Humanidad: Mejorar a través del conocimiento y la experiencia; aprender a través de la observación y la meditación; asimilar todos los conocimientos posibles sobre el tema.

DÍA 25
LA VOZ DEL INTERIOR, Córdoba, República Argentina

EL ERROR INICIAL

   Vivimos en el error de que hemos nacido para ser célebres,
importantes, ricos, poderosos, famosos, influyentes o admirados y, en todo caso, felices, cuando la realidad es que hemos nacido, sólo y exclusivamente, para evolucionar, para aprender mediante la
representación del papel que el karma - nuestras vidas anteriores - nos ha asignado. Por tanto, si nuestro único propósito, si nuestra única meta al nacer aquí es la de evolucionar, todo el tiempo que dediquemos a nuestro personaje y no a nuestro papel, será tiempo perdido.

DÍA 26
COPE DE DON BENITO, Don Benito, Badajoz

LOS SÍMBOLOS

    ¿No es el lenguaje un conjunto de símbolos de nuestros
pensamientos? ¿No es cada palabra el símbolo de una idea? ¿No serán nuestros actos sino símbolos de nuestros deseos? Porque, si pensamos con la mente, es decir, no en este plano, la única manera de realizar en éste aquello que deseamos es actuando. De donde nuestros actos no son sino precipitación o cristalización o representación en este mundo, de nuestros deseos. Por tanto, al fin y al cabo, símbolos.

DÍA 27
CANAL SUR CÁDIZ, Cádiz

EL ADELANTADO DEL EGO

   La Personalidad (cuerpos físico, etérico, de deseos y mental) no es más que un adelantado del Ego en el mundo físico, una prolongación de sí mismo para que experimente en él y tenga experiencias y se equivoque y sufra, como consecuencia del error, y ese dolor cuando se equivoca, y ese placer cuando acierta, transformarlos en conocimiento la propia personalidad y en sabiduría cuando llega la lección al Ego.
   El Ego se propone determinados objetivos y, como no tiene otro
instrumento en los mundos inferiores que la Personalidad, la emplea en ello. Pero ésta, sin comprender ni compartir esos objetivos, porque está cegada y atraída por la materia, lucha contra el Ego y rechaza sus deseos.
   Hasta que, a fuerza de sufrir las consecuencias de sus errores, se va dando cuenta de la verdad y va conectándose con el verdadero Yo Superior.

DÍA 28
WESTFALISCHE RUNDSCHAU, Dortmund, Alemania

LAS ENSEÑANZAS OCULTAS DE CRISTO

   - Está de moda dar la espalda a la iglesia y, con ello, a todo lo que en la iglesia se hace. Es como si, de repente, dejase de entenderse lo que dice, lo que enseña, lo que pretende...
   - Es cierto pero la culpa no es de nadie sino de la propia iglesia.
   - ¿Crees tú?
   - Seguro. A lo largo de la historia ha cometido muchos errores,
algunos de ellos muy graves. Y ahora sufre las consecuencias. Es pura ley de retribución.
   - ¿Pero, tú crees de verdad que la iglesia fue fundada por Cristo?
   - Sí. Lo creo firmemente.
   - Entonces, ¿cómo puedes decir eso?
   - Porque el que Cristo la creara no impedía que los hombres,
haciendo uso de su libre albedrío, tergiversasen Su doctrina y la aplicasen de modo egoísta en defensa de intereses impropios y hasta "non sanctos".
   - ¿Por ejemplo?
   - Por ejemplo, la conversión del cristianismo en religión oficial del
Imperio Romano, allá por el siglo IV. Una religión, y menos la cristiana, destinada a todos los hombres y a todas las razas y a todos los pueblos, no puede ser la religión oficial de ningún estado.
   - ¿Por qué?
  - Porque, desde el momento en que acepta serlo, queda hipotecada, a merced de las medidas, de cualquier tipo, que tome ese gobierno, estén o no de acuerdo con la moral cristiana.
   - No necesariamente.
   - Sí necesariamente. ¿Qué ocurre si ese pueblo que la tiene como
religión oficial, entra en guerra con otro pueblo? ¿Crees que los
ciudadanos de este último aceptarán con alegría la religión de sus
enemigos que, por otra parte, predica el amor y la igualdad de todos los hombres? ¿Cómo se puede compaginar una cosa con otra? ¿Te imaginas a Cristo haciendo la guerra a otro pueblo y a la cabeza de sus ejércitos como ha ocurrido con algunos papas? No. La iglesia quedó a merced de los poderes temporales. Y por eso permitió que el emperador nombrase obispos o convocase concilios o interviniese de modo decisivo en asuntos religiosos de los que no tenía verdadero conocimiento. Lógicamente el emperador procuraba arrimar el ascua a su sardina y esa sardina era la exaltación del puesto que desempeñaba, la lucha contra todo el que lo pusiese en peligro, de cualquier modo que fuese, etc. Y, por tanto, necesitaba a la cabeza de la iglesia gente que le defendiese en todos los terrenos.
   - Sí. Fue un error. Pero también trajo como consecuencia que todo occidente se convirtiese al cristianismo.
    - ¿Tú te podrías convertir de hoy a mañana al islamismo, por
ejemplo, simplemente porque así lo decidiese el gobierno o el rey?
    - No, claro.
    - Pues entonces no te creas lo que dices. Esa conversión necesitó
siglos y tú sabes que occidente aún no está convertido, ni mucho menos.
    - Pero hay muchos, muchísimos cristianos.
    - Sí. Hay mucha gente que se denomina cristiana; entre ellos, una
mínima parte, son practicantes; y, entre éstos, sólo una porción ínfima conocen de verdad la religión que aseguran, e incluso creen de buena fe, practicar y seguir. Pero el resto, el resto está muy lejos de ser realmente cristiano.
    - Bien mirado, es cierto.
    - Y por eso ocurre lo que ocurre. Son muchos los motivos.
    - Di alguno más.
   - Perseguir, no sólo con excomunión, sino por la fuerza, mediante la maquinaria del estado - y aquí tienes un ejemplo de lo que te decía - a todos aquéllos que se atrevían a conservar y difundir los conocimientos "ocultos" de Cristo.
    - ¿Conocimientos ocultos?
   - Sí. En el mismo evangelio se lee que Cristo hablaba en parábolas, mediante símbolos, a la multitud pero luego, explicaba en privado a Sus discípulos el sentido oculto, el verdadero contenido de Sus enseñanzas  (Mateo, 13:10 y siguientes).
    - Sí, es verdad. Lo dice el evangelio.
   - Lo que no dice es en qué consistían esos conocimientos ni qué fue de ellos.
   - No, realmente no se sabe.
   - Claro que se sabe.
   - ¿Tú crees? ¿Qué se sabe?
   - Sus enseñanzas, no sólo las impartidas durante los tres años de la
vida pública, sino las transmitidas después de la Ascensión, durante varios años, a multitud de discípulos, conviviendo con ellos en Su cuerpo etérico.
   Recuerda que el evangelio de Juan termina diciendo que todas las cosas que enseñó Cristo no cabrían en todos los libros del mundo.
   - ¿Después de la Ascensión?
   - Sí.
   - ¿Y de dónde lo sacas?
  - Se sabe por dos vías: Por obras antiquísimas, algunas de los propios Padres de la Iglesia, y por la investigación clarividente.
   - ¿Y qué se sabe?
   - Pues se conocen las enseñanzas de Cristo, que venían a ser las
mismas que se impartían en las escuelas de misterios de la antigüedad, o sea, Egipto, Mesopotamia, la India, la propia Grecia. Sólo que Cristo añadió algo muy especial.
    - ¿Qué?
   - Como Hijo de Dios que era, como Segunda Persona de nuestro Dios Trino, organizó Su iglesia como un medio para que Sus seguidores tuviesen durante milenios una importante ayuda en su evolución.
    - Pero el cristianismo no admite la evolución del espíritu, sino sólo la del cuerpo.
    - ¿Tú crees de verdad que alguien puede aceptar que el alma sea
creada al nacer cada hombre, viva una sola vida de unos setenta años y, según en ella se haya comportado, sea "premiada" o "castigada", al morir, "por toda la eternidad"? ¿Tú crees que se puede adorar a un Dios que hace eso con las criaturas a las que ha creado sin consultarlas, les ha dado riquezas, inteligencia, poder o les ha dado pobreza, cortedad o miseria; un Dios que reparte la fe arbitrariamente entre Sus criaturas y que luego se complace en vengarse de ellas? ¿Un Dios al que hay que temer porque se ofende cuando Sus hijos se equivocan? ¿Ese es el Dios del amor? ¿No te das cuenta de que la iglesia ha mezclado la religión judía, que es una religión de raza, y cuyo Dios era celoso y vengador porque así lo requería ese pueblo para evolucionar, con el Dios del amor de que habló siempre Cristo?
   - Hay que reconocer que tienes razón.
  - Pero es que los primeros cristianos, con los apóstoles a la cabeza,
no lo creían así tampoco.
   - ¿Qué creían, pues?
   - Pues creían lo que se les enseñó por el propio Cristo. Lo lógico:
Que los espíritus son emanados en Dios, en forma de oleadas de chispas divinas - "recordad que sois dioses", dice la Sagrada Escritura - que encierran todas las potencialidades de un dios creador, pero han de desarrollarlas, lo mismo que la propia conciencia de su individualidad, a lo largo de una serie indefinida de vidas.
   - Pero eso no lo dicen los evangelios.
   - Se omitió porque lo que se pretendía era que el hombre de
occidente, el más evolucionado de la oleada de vida humana, se dedicase con preferencia a la conquista del mundo físico, a la investigación, a la ciencia, para luego, y es llegado el momento, volver a ocuparse de las cosas del alma y realizar la unión de la religión y la ciencia, el corazón y el intelecto, los dos polos de nuestro espíritu. Pero, incluso en ese intento de borrar el conocimiento de la reencarnación se escaparon algunos indicios.
  - ¿Y a los orientales sí que se les comunicó lo de la reencarnación?
  - En efecto. A los orientales, mediante las distintas religiones allí
enseñadas, se les impartió ese conocimiento. Pero se comprobó que, confiando en las futuras vidas, no acababan de enfrentar el mundo físico, cuya conquista es imprescindible para proseguir nuestra evolución. Por eso en tal aspecto, oriente ha quedado retrasado. Y, precisamente para evitar que se repitiese el mismo fenómeno, puesto que el hombre es libre y su libertad es respetada por todas las Jerarquías que dirigen nuestra evolución, se le trató de ocultar al occidental esa verdad. Hoy, sin embargo, cuando el hombre ha avanzado lo suficiente en la conquista del mundo físico, es llegado el momento de comunicarle aquello que le falta para comprender la vida.
    - Y ¿en qué pasajes dices que quedan indicios del renacimiento o
reencarnación?
    - Te citaré varios, de los evangelios, que ponen de manifiesto la
creencia generalizada en el renacimiento, es decir, en la evolución del espíritu mediante sucesivas vidas.
    - Vamos a ver. ¿Cuál es el primero?
   - El primero lo encontramos en el evangelio de Lucas (1:17), cuando el ángel anuncia a Zacarías, padre de Juan el Bautista, que éste nacerá "con el espíritu y el poder de Elías". Y, efectivamente, Juan era la reencarnación del espíritu del profeta Elías. Y eso no extrañaba a nadie entonces.
    - ¿No?
   - No, porque en Israel había entonces tres escuelas teológicas o tres sectas, como quieras llamarlas.
   - ¿Y cuáles eran?
   - La de los saduceos, que no creían en la reencarnación; la de los
fariseos, que sí creían en ella; y la de los esenios que, además de creer en ella, tuvieron el honor de que Jesús fuera uno de sus miembros.
  - O sea, que la mayor parte de los judíos creían en la reencarnación?
    - Por supuesto. Pero vamos a otro pasaje evangélico que prueba
cuanto te he dicho. Es aquél en que Cristo cura al ciego de nacimiento (Juan, 9:1-3).
   - ¿Qué tiene ese pasaje de particular?:
   - Pues es muy sencillo: Los apóstoles, tras el milagro, le preguntan a Jesús: "Maestro, ¿quién pecó, para que este hombre naciera ciego, él o sus padres?
    - No veo nada de particular.
   - Lo que hay de particular, aparte de la pregunta, que es clarísima, y enseguida lo verás, está en la respuesta de Jesús. Éste no les dijo,
extrañado "¿Cómo se os ocurre preguntar si pecó él si era ciego de
nacimiento? ¿Cuándo iba a pecar? ¿Antes de nacer?". En cambio, no se extrañó de la pregunta porque, entre ellos, era valor entendido, era moneda corriente el saber que morimos y renacemos y los errores o pecados de una vida se pagan muchas veces en otra vida. Ahí está el meollo. Si era ciego de nacimiento como asegura el propio evangelio ¿cómo preguntan si lo era como consecuencia de sus propios pecados?
    - Sí, lo comprendo. No tiene otra explicación.
   - Y te citaré otros pasajes: de Mateo (17:11-13); de Marcos (8:27-28 y 9:11-13) y de Lucas (9:18-19) Ya muerto Juan el Bautista, hablaban de que Elías tenía que venir y Jesús dijo: "Elías vino ya y, en vez de reconocerlo, lo trataron a su antojo". Y el evangelio añade: "Entonces los discípulos comprendieron que se refería a Juan el Bautista". ¿Está claro?
    - Sí, clarísimo.
   - Hay otro pasaje en Lucas (9:7) en que se dice que, con relación a Jesús, unos creían que Juan había resucitado, otros que Elías había aparecido y otros que había vuelto a la vida un profeta de los antiguos". Y a nadie le extrañaba. Era sabido que la gente reencarna. En Mateo (16:13 y siguientes) pregunta Jesús: "Quién dice la gente que es este Hombre?" y le contestan: "Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas". ¿Te da la impresión de que les asombraba el renacimiento? Y aún te añadiría un pasaje de Mateo (11:13-15) en que Jesús dice, refiriéndose al Bautista: "Porque hasta Juan los profetas todos y la Ley eran profecía, pero a él aceptadlo si queréis, es el Elías que tenía que venir". Y añade luego: "Quien tenga oídos, que oiga".
   - Nunca había caído en que esos pasajes contuviesen todo esto.
   - ¿Te has dado cuenta de que en los evangelios hay mucho más de lo que la iglesia dice?
   - Sí porque, si hay renacimiento no puede haber castigo eterno, y eso se compadece más con un Dios amoroso y justo.
    - Pues como eso, muchas de las enseñanzas "secretas" de Jesús,
tuvieron que ocultarse de la autoridad y de la masa por quienes fueron lo suficientemente valientes para arriesgar sus vidas por conservar esos conocimientos. Ten en cuenta que si el Edicto de Milán, en el 313, decretó la libertad religiosa en todo el Imperio Romano, el Decreto de Tesalónica, en el 380, declaró el cristianismo exotérico como única religión oficial del estado y condenó como heréticas y ordenó la persecución de todas las demás, incluida la de los verdaderos seguidores y conocedores de las enseñanzas ocultas de Cristo, que tuvieron que pagar por ello un precio muy, muy elevado, claro.
   - ¿Cuál?
   - Tuvieron que ocultarse durante siglos. Por eso hoy se les llama
"ocultistas", aunque este término, durante los últimos años, se ha
desvirtuado como consecuencia de la multitud de advenedizos que
pretenden, y consiguen, hacer negocio con estos temas, sin realmente conocerlos a fondo.
   - ¿Hay más errores cometidos por la iglesia?
  - Claro. Muchos. Otro consistió en convertir al papa en jefe de estado y, como tal, tomar parte en guerras e incluso fomentarlas, y excomulgar a sus enemigos políticos y, en general, utilizar los poderes de la iglesia para fines mundanos, totalmente mundanos. Otro, enorme, fue el crear y desarrollar la Inquisición; o los mandamientos de la iglesia, como enmendando a Jehová que ya había dado Su decálogo o a Jesús, que lo resumió en sólo dos mandamientos: "Ama a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo"; las excomuniones, las bulas, que excusaban de determinados deberes a quienes pagaban determinadas cantidades; las indulgencias, que suprimen tiempo de permanencia en el purgatorio a quienes, sin ningún esfuerzo por su parte que lo justifique, pronuncian una jaculatoria y similares; los santos, más o menos reales o convenientes; el Índice de Libros Prohibidos; los dogmas, que hay que creer so pena de condenación eterna; la bendición de los ejércitos y armamentos por los sacerdotes; la tradicional proximidad de los obispos a los resortes del poder, etc. etc.
   Todo eso ha hecho que la iglesia, en cuanto la masa de fieles ha
empezado a pensar por su cuenta, a hacer preguntas y a exigir respuestas, haya perdido su papel. Y si a eso añades el último error garrafal que está desmembrándola...
   - ¿Qué error es ese tan garrafal?
   - La sustitución, en la misa y en los demás sacramentos y ritos, del latín por las lenguas locales.
   - ¿Y eso es tan grave? A mí me parece lo lógico. El latín ya no lo
entendía nadie. Nadie sabía qué estaba pidiendo a Dios ni qué estaba ocurriendo en el templo ni para qué había ido allí.
  - Sí. Es cierto. Pero ahora que lo sabe, aunque eso es muy discutible, ¿está la iglesia católica más fuerte, más unida y más pujante, o más combatida, más débil y más olvidada?
   - Realmente está en un punto bajo, sobre todo Roma y la curia.
  - Y la iglesia en general. Y eso, que conste, no quita mérito sino que lo añade, a los religiosos que están en su sitio dejándose la vida por ayudar a sus hermanos. Esos son los verdaderos cristianos. Pero la jerarquía de la iglesia y, consecuentemente ésta, ha perdido fuerza, respetabilidad y cohesión; las vocaciones han caído en picado; el respeto a las autoridades eclesiásticas, aún a las más altas, se ha perdido y puede decirse que Roma va por un lado y muchos sacerdotes y fieles, los mejores precisamente, por otro.
   - ¿Y eso se debe a lo del latín?
   - Sí. Es el principal factor. ¿Tú recuerdas aquello del evangelio de
Juan de que "En el principio era el Verbo"?
   - Sí.
   - ¿Y qué crees que quiere decir?
   - No lo sé.
  - Pues quiere decir que lo primero que existió, cuando Dios decidió crear, fue el Verbo, es decir, la palabra o la vibración. Las vibraciones son las que han configurado y siguen configurando el universo entero.
   - ¿Qué me dices?
   - Sí. ¿Qué es la luz sino una vibración; qué es el sonido sino una
vibración; qué es la electricidad sino una vibración; qué son los rayos gamma o alfa o "X" o lo que nuestros sentidos perciben mediante el tacto, el gusto, el oído, el olfato o la vista, o las ondas cerebrales, más que vibraciones? ¿Y la música? Vibraciones. Y la materia toda no es sino moléculas compuestas de átomos y éstos, según ha demostrado, primero, teóricamente Einstein (Energía es igual a masa por el cuadrado de la velocidad de la luz) y luego, prácticamente, la física nuclear, energía y la energía no es otra cosa que vibración. Sólo varían la longitud de onda y la frecuencia pero todo, absolutamente todo, desde la piedra hasta el cuerpo y el espíritu y el propio Verbo, no es sino vibración.
   - Me dejas anonadado. Pero he de reconocer que es razonable,
aunque nunca hubiese pensado en ello.
   - Pues bien, cuando una vibración se repite muchas veces, acaba
creando, en la materia de los mundos superiores, lo que se llama un
"egregor", un ser artificial, compuesto de materia elemental, que vibra en esa frecuencia, se alimenta de ella y trata de conservarla, fomentarla e incrementarla; una especie de ángel protector de esa vibración y de los seres que la producen, porque en ello le va la vida, que durará lo que aquélla dure. Y, si esa vibración es producida, no por una persona, sino por miles, por millones de personas a lo largo del día y durante decenas de siglos, y esa vibración física va unida a otra emocional de devoción y a otra mental de pensamiento, el egregor producido es un ser de una potencia y una fuerza invencibles, que puede hacer que el objeto de su protección perdure durante milenios.
   - Empiezo a comprender.
   - Claro. Mientras en todas las iglesias del mundo se celebraban las
mismas ceremonias cada día en la misma lengua, o sea, produciendo los mismos sonidos, y con la misma devoción y el mismo pensamiento, el efecto era mundial e indestructible y la iglesia ha sobrevivido a las persecuciones, los cismas, las negaciones, las filosofías, el materialismo, etc. Y todo partía de la lengua pues, lógicamente, la devoción y el pensamiento, que no necesitan lengua, eran los mismos. Pero la clave está en la vibración en el mundo físico. Y eso se está perdiendo y la iglesia está perdiendo fuerza rápidamente.
   - Claro. Ahora, si cada país y aún cada región, reza en una lengua
distinta, ha desaparecido el lazo de unión entre todos los cristianos.
   - No del todo porque el lazo de unión es el propio Cristo, su fundador; pero uno de sus mejores instrumentos, que era éste, se ha perdido. Y ello se agrava cada día por el hecho de que, además, cada sacerdote se cree con derecho a introducir su propio "detalle", que él creerá muy valioso pero que, cada vez, distorsiona más el propio egregor. Si asistes a tres misas en tres iglesias distintas el mismo día podrás comprobar que, en muchos aspectos, no se parecen, cosa que no ocurría cuando aún se utilizaba el latín y el ritual anterior a las reformas que estamos comentando.
   - Esto es asombroso.
   - Sí. Y no es sino una prueba más de que la iglesia, en su afán de
conservar el poder y dirigida por gente, quizá de buena fe, pero ignorante de las enseñanzas ocultas de Cristo, está tirando piedras a su propio tejado.
   Hoy en día los sacramentos se administran sin que los propios sacerdotes sepan nada de lo que verdaderamente están haciendo, ni aquí ni en los mundos superiores. Y te aseguro que todo ello es tan maravilloso y consolador que resulta tristísimo que se haya olvidado por la iglesia.
   - ¿Pero por qué no lo sabe?
   - Ya te lo he dicho: La iglesia ha perdido el conocimiento oculto, que no era sino la explicación de las leyes naturales y la adaptación a ellas de la actuación de los sacerdotes en sus funciones como tales.
Afortunadamente el propio Cristo lo previó así y los sacramentos y los ritos que Él estableció y enseñó a Sus discípulos después de la Ascensión, producen siempre el efecto previsto, aunque el sacerdote no sepa lo que está haciendo y aunque ni siquiera crea en ello: Mientras utilice las sustancias indicadas, las palabras idóneas y los signos de poder apropiados, el sacramento producirá, indefectiblemente, sus efectos sobre aquél que lo recibe.
   - Todo esto requiere, a mi juicio, mayor explicación.
   - Son algo maravilloso y que nos enseña y demuestra el amor de Dios por nosotros, Su proximidad, Su accesibilidad. Una cosa te he de aclarar:
   Así como todas las religiones anteriores a Cristo se dieron, cada una a una raza, a un pueblo y sólo a él, para ayudarle en su propia evolución, la religión de Cristo se dio para todos, sin distinción de raza ni de clase ni de edad ni de facultades. Pero se dirigió, en principio, a los habitantes de occidente. Porque es una religión tan avanzada que los espíritus de nuestra oleada de vida, la humana, que aún han de ocupar cuerpos menos desarrollados, por estar ellos mismos menos evolucionados, no pueden comprenderla y, por tanto, practicarla, en toda su plenitud. Primero tendrán que agotar las posibilidades de la propia religión para luego renacer en cuerpos más capaces de sentimientos y pensamientos más elevados.
   - ¿Es que en eso también hay clases? ¿No me has dicho que la
religión cristiana es para todos?
  - Claro. Es para todos, pero a medida que cada cual alcanza el nivel mínimo necesario para comprenderla y vivirla.
   - No comprendo.
   - ¿Tú crees que si a un antropófago, cuya religión le dice que ha de defender a los de su tribu contra los de la vecina y ha de comerse sus cuerpos para adquirir su fuerza y evitar que sus espíritus le atormenten, le dices, de repente, que tiene que amar a sus enemigos, lo va a comprender y a poner en práctica?
   - No, claro.
    - Y si le obligas, como se ha hecho a través de la historia, a que se convierta, ¿qué hará?
   - Pues seguirá practicando, de ocultista, su antigua religión, que es la que entiende.
   - Exacto. Conseguirás el célebre sincretismo religioso: Religión
tradicional con ropajes cristianos. Y, por hoy, basta. Dejemos aquí el diálogo.


POESÍA



EL PAÍS, Madrid


LA SOLEDAD DEL CAMINO

Todos corren, felices, tras sus metas,
Todos ríen, disfrutan, se solazan,
Cantan, trabajan, se aparean, cazan,
Y duermen, las barrigas bien repletas.
¿Qué me ocurre entre tantas sinrazones?
¿Qué puedo hacer si sé que se disfrazan
De bienes las maldades que reemplazan
Y no puedo bailar con esos sones?
¿Por qué me siento solo en esta orgía
Que no logra ocultar lo verdadero
Ni logra subyugar al alma mía?
¿Estoy equivocado? ¿Soy sincero?
¿Yerro yo? ¿Yerran todos? ¡Qué miopía!
¿Qué hacer para salvar al mundo entero?

LAS PROVINCIAS, Valencia

EL ALMA A DIOS

Ya sé, Señor, lo que es morir de amores.
Ya sé, Señor, lo que es vivir transida.
Pues sin Ti, mi existencia está perdida
Y sin Ti los placeres son dolores.
¡Cómo envidio a los pájaros y flores
Que, sin cuidarse apenas de la vida,
Saben agradecerla sin medida
Con cánticos, perfumes y colores!
¿Cómo podré, Señor, agradecerte
Tu amor, Tu entrega a mí, Tu permanencia
Si es que no hay mayor dicha que tenerte
Ni mayor galardón que Tu presencia?
¿Qué tengo yo, Señor, para ofrecerte
Que valga más, Señor, que mi existencia?

DIARIO DE LEÓN, León
MI RECORRIDO

Si estás en mí, Señor, y he de alcanzarte,
He de salir de mí...para ir a mí.
¡Singular recorrido que por Ti
Debo emprender, ansioso de abrazarte!

EL PAÍS, Barcelona
SI HE DE SER TU, SEÑOR

Si he de ser Tú, Señor, y Tú ser mío;
Si estás en mí, Señor, y yo soy Tuyo;
Si nos hemos de unir, Señor, intuyo
Que el recorrido a hacer está vacío.
Pero ¡vana ilusión! ¡gran desvarío!
Lo que parece nada es de por sí
La mayor aventura para mí
Y la sola aventura que yo ansío.
Dame, Señor, la fuerza de tu brazo.
Dame, Señor, la fe de Tu presencia.
Dame el calor inmenso de Tu abrazo.
Dame la luz eterna de Tu esencia,
Que pueda sublimar este retazo
De mísera e insípida existencia.

DIARIO 16, Valencia
LA NOCHE DEL ALMA

¿Dónde fuiste, Señor? ¡Me siento muerto!
Que, avezado a Tu amor y a Tu presencia,
No soporto Tu marcha ni Tu ausencia
Pues, sin Ti nada es bello y nada es cierto.
Vuelve, Señor, a mí, que yazgo yerto,
Sin vida, sin calor y sin conciencia;
Vuelve, Señor, renueva la vivencia
De sentirte en mi ser, antes desierto.
¡Maravilla sin par, sin par suceso:
Que el Creador de los cielos y la tierra
Me convierta de Dios en un poseso
Y yo, criatura suya, siempre en guerra,
Por un grandioso y místico proceso,
Pueda gozar la dicha que ello encierra!

LEVANTE, Valencia
EL PAGO INMEDIATO

¿Cómo puede, Señor, vivir ajena
La gente a Tu respuesta cariñosa
Si, al instante de hacer una obra hermosa,
Ya el alma de Tu amor se siente llena?
¿Cómo puede olvidar, para su pena,
Que esperas una acción nuestra amorosa
Para irradiar Tu luz que, presurosa,
Paga siempre, al instante, a mano plena?
Que, si no fuera por amor, que obramos,
Y, si no fuera porque no pedimos,
Y, si no fuera porque no esperamos,
Y porque con el alma compartimos,
Valiera imaginarse que actuamos
Por recibir el bien que recibimos.

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pueden seguir leyendo la tercera parte desde aquí

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