EL SEXO. QUÉ ES Y CÓMO FUNCIONA


EL SEXO. QUÉ ES Y CÓMO FUNCIONA
por Francisco-Manuel Nácher

1.- Desde que el Absoluto se manifestó, en el Primer Plano
Cósmico, todo lo que existe por debajo de Él está necesariamente
polarizado, por la sencilla razón de que se manifestó en dos vertientes:
como espíritu (el Ser Supremo) y como materia (la Sustancia Raíz
Cósmica).
Por tanto, cuando se llega, descendiendo Planos Cósmicos, al
nuestro, al Séptimo, nos encontramos al Logos Solar seleccionando y acotando una zona del espacio cósmico, ya vitalizado por el Ser
Supremo y por todos los seres intermedios, para establecer allí Su
universo. ¿Y qué hace? La impregna con Su vibración, la vivifica, llena cada uno de sus átomos de materia, con Su Espíritu, constituyendo así una zona exclusiva en el trozo de espacio elegido. Y, lo mismo que ocurrió en el Primer Plano Cósmico - como arriba es abajo - de ese choque entre espíritu y materia, surgen, por un lado, la vida y, por otro, la forma. La vida como espíritu en la materia, y la forma como materia animada por el espíritu. Dos polos, dos aspectos de Dios que, a lo largo de eras inmensas, convivirán, se opondrán, se relacionarán, lucharán, se
fundirán e irán adoptando formas cada vez más complejas y perfectas en ese permanente juego de atraerse y repelerse, que no hace sino dirigirse, de modo inexorable, al cumplimiento de la voluntad divina, a la plasmación en la materia de los distintos mundos, de los arquetipos en su día concebidos por el Creador para cada una de sus criaturas.
La polaridad, pues, nació con la manifestación del Absoluto. Y
supone, siempre, atracción de esos dos polos en que se desgajó la
Unidad original. Y la atracción es amor. Y el amor tiende a la fusión, a la recuperación del equilibrio inicial. Es una ley cósmica que denominamos Ley de Atracción. Y todo, absolutamente todo, le está sometido.
Pero, para el estudio de las polaridades con cierta seriedad y
profundidad, hemos de tener en cuenta que aquella impregnación de los átomos de la sustancia raíz cósmica por la vida de Dios, supuso que todo átomo, todo corpúsculo de materia está vivo. Es un centro de conciencia de Dios, un ser que posee tendencias y aspiraciones y necesidades y evolución. Como lo es nuestra propia Mónada.
Fijémonos en la tierra. Dondequiera que miremos, toda ella está
viva, lo percibamos o no. Hay cantidades ingentes de trillones de
microbios, que todo lo llenan, que todo lo cubren, que todo lo
transforman. No hay un solo lugar vacío de vida. Cuando una hoja cae de un árbol en el bosque, cada uno de sus átomos será aprovechado por un ser viviente, que utilizará su materia en beneficio propio. Será una oruga, un escarabajo, un hongo, un pájaro, un rumiante, un oso, una hormiga, una langosta…o la descompondrán los microbios al tiempo que se nutren y, el remanente, si lo hay, servirá de nutriente a otros vegetales.
Nada se perderá. Ni un solo átomo. Es una ley natural. A eso alude la conocida Ley de la Conservación de la Energía, que la física enuncia diciendo que “la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”.
Jocosamente, podríamos aludir aquí a otra ley tan cierta y tan exacta como ella: la Ley de la Conservación de la Suciedad, que establece que ”para limpiar algo hay que ensuciar otra cosa”. Nos causa risa su enunciación, pero es rigurosamente cierta. Ya conocemos aquello de que “lo que a uno le sobra, a otro le falta”. Porque en toda la Creación nada se pierde. Y estamos hablando desde el punto de vista de la materia física.
Pero, ¿qué ocurre en los planos etéricos y en los planos del Mundo
de Deseo y del Mundo del Pensamiento? Lo mismo. Exactamente lo mismo: que, como están llenos de vida, de seres de todo tipo, adaptados a toda clase de vibraciones, nada se crea ni se pierde, sino que todo se transforma.
¿Y qué clase de seres son ésos? Lo hemos estudiado. Lo hemos
estudiado todos, y lo sabemos. Pero no lo hemos pensado lo suficiente.
Porque, ¿qué seres tienen cuerpo etérico como vehículo básico de
evolución? Los elementales etéricos; los espíritus de la naturaleza, los luciferes y los ángeles. ¿Y en el Mundo del Deseo? Los elementales de deseos y los arcángeles. ¿Y en el Mundo del Pensamiento? Los elementales mentales y los Señores de la Mente.
¿Y qué hacen esos elementales etéricos y de deseos y mentales? Lo
mismo que en el mundo físico hacen los microbios: descomponer,
disociar los componentes de las formas y, luego, aprovecharlos para
formar otras nuevas. ¿Y qué hacen los ángeles? Dirigir a los elementales en esas tareas de destrucción y de construcción y de canalización de energías. Porque son los ángeles quienes hacen posible que la materia etérica se vaya densificando alrededor de nuestros arquetipos, hasta formar nuestros cuerpos, tanto físico como etérico. Y quienes hacen posible nuestra fecundación. Y asisten a nuestro nacimiento. Y controlan, con la ayuda de los elementales constructores, nuestro crecimiento y asimilación y desarrollo. Y, están presentes en nuestras enfermedades y en nuestros accidentes y en nuestra muerte. Porque ellos
y sus ayudantes los elementales están en todas partes, lo llenan todo, lo vivifican todo. Porque no hay un solo espacio etérico o de deseos o mental, que no esté vivo y ocupado por la vida de Dios, transformada en miríadas de seres en evolución.
Los ángeles, pues, son los intermediarios entre el Mundo del Deseo
y el Mundo Físico y manejan con verdadera maestría todas las energías que nos dan la vida y nos la quitan. Es decir, que están permanentemente con nosotros. Porque sus cuerpos nos compenetran y, como dice Max Heindel, necesitan actuar en nosotros para poder vivir y evolucionar. Su vida consiste en eso, en influir en nosotros y en todos los demás seres que tienen cuerpo etérico, aunque sea rudimentario. Pero, no lo olvidemos: su actuación tiene siempre por base la utilización de las
polaridades.

2.- Todo en la naturaleza, pues, es energía en acción, fuerzas en
movimiento, una interacción constante entre la vida y la forma, a través de la actividad angélica, presente en todas las fases de estructuración, conservación y destrucción de nuestro universo.
Toda vida habitante de cualquier tipo de forma está condicionada,
a su vez, por la posición que ocupa dentro de la estructura de que forma parte, y que no es sino el resultado de la unión e interrelación de un incalculable número de unidades - en realidad, minúsculas vidas elementales - cada una de las cuales posee su particular idiosincrasia, su temperamento y su carácter psicológico. Las reacciones entre ellas dan lugar a aquella estructura que podrá ser atómica, molecular, psicológica o espiritual. Variará, eso sí, en cada caso, la calidad de los elementos básicos, unidades de vida o elementales constructores, en todos los niveles de existencia y que no son sino la vida de Dios animada por un incesante movimiento de traslación. De él están animados todos los astros y es su cualidad característica.
Por su parte, la forma de una determinada estructura tiende, por
inercia, o por su lento movimiento de asimilación de las energía, a la gravitación, cuya cualidad, apreciable desde el punto de vista del
ocultismo, es el movimiento de rotación, bien manifiesto también en
los astros.
Los dos movimientos - traslación y rotación, centrífugo y
centrípeto - adoptan en el espacio una forma geométrica idéntica: la
espiral. Lo único que variará es que el movimiento de rotación
engendrará una espiral que va desde la superficie o del espacio exterior, hacia dentro, hacia el centro; mientras que el movimiento de traslación, por el contrario, dará lugar a que la espiral crezca desde el centro hacia el espacio exterior.
El hombre centrado en la forma, en la materia, es egoísta,
egocéntrico. En cambio, el que se centra en la vida del espíritu, tiende hacia afuera, es altruista y se da y siente amor.

3.- La creación de un Universo Físico - o de un planeta, de un ser
humano o de un chakra etérico - se inicia siempre con una nebulosa, cuya forma espiral gravita hacia un centro espiritual de síntesis, siguiendo un proceso centrípeto de gravitación, y origina con ese movimiento circular, de la superficie hacia el centro, la fase de sustanciación del éter, que se lleva a cabo por los elementales
comandados por seres superiores. Luego, progresivamente, y después de que la fuerza gravitatoria del Centro - el Sol - se ha escindido en otros varios centros gravitatorios menores - los planetas - con idéntico movimiento en espiral hacia dentro, se convierte en un sistema solar.
Cada uno de los planetas, a su vez, será expresión de una de las
cualidades que el Logos Solar trata de revelar a su través.
Pero todo, siempre, está regido por la Ley de la Polaridad. Y así,
hasta que termine el presente Gran Día de Manifestación y todo sea
reabsorbido por el Absoluto.

4.- Contrariamente a la idea generalmente aceptada, el Ego es
bisexual. Si el Ego fuera asexual, el cuerpo sería, necesariamente,
asexual también, porque el cuerpo no es más que el símbolo externo del espíritu interno. El sexo del Ego no se manifiesta como tal en los mundos internos, sino como dos cualidades distintas: Voluntad e
Imaginación. La Voluntad es la fuerza masculina y está aliada a las
fuerzas solares; la Imaginación es el poder femenino y está siempre
unida a las fuerzas lunares. Esto explica el predominio de la imaginación en la mujer y el poder especial que la Luna ejerce sobre el organismo femenino.
La división de los sexos se efectuó en un estado muy primitivo de
la evolución humana, - la Época Lemúrica - cuando el hombre no tenía todavía cerebro ni laringe. Una mitad de la fuerza creadora fue entonces dirigida hacia arriba, con objeto de que esos dos órganos pudieran formarse. El cerebro se hizo para la evolución del pensamiento, con el que crea el hombre, tanto en el mundo físico como en el de deseos y, sobre todo, en el mental. La laringe también la hizo la fuerza sexual creadora para que el hombre pudiera expresar sus pensamientos y sentimientos y, en su día, en un lejano futuro, pronunciar la palabra creadora. La relación entre esos órganos y la fuerza que se expresa por los reproductores se comprueba si observamos que el adolescente cambia de voz en la pubertad, esto es, cuando nace su cuerpo de deseos y puede empezar a propagar la especie. Y si vemos que el hombre que
abusa de su fuerza sexual, se idiotiza mientras que, el pensador
profundo, que emplea casi toda su fuerza creadora en construir
pensamientos, tiene poca o ninguna inclinación hacia las prácticas
sexuales.
Antes de esa división, el hombre, como algunas plantas actuales,
era una unidad creadora completa, capaz de perpetuar su especie sin ayuda de otro individuo. La facultad del pensamiento y del lenguaje se han comprado, pues, al precio de ese poder creador y, por ello, esa mitad de la fuerza creadora que se expresa a través del cerebro y de la laringe, puede emplearse para crear cosas en el mundo, como puentes, edificios, ferrocarriles, aviones, ordenadores, etc.
Sólo el Iniciado con cierto grado de desenvolvimiento, ha de hacer
el voto de castidad. No es un voto fácil de hacer ni puede ni debe
hacerse a la ligera por cualquiera que anhele el desarrollo espiritual.
Muchos hombres, no preparados para la vida superior, se han
encadenado a sí mismos, sujetándose a una vida ascética. Y han acabado siendo tan peligrosos para la Humanidad como los erotómanos reconocidos. No es necesario ser estrictamente casto, pues, para pasar por las Iniciaciones Menores. El voto de absoluta castidad sólo tiene que ver con las Grandes Iniciaciones y aún entonces, un solo acto de fecundación puede ser necesario algunas veces, como un sacrificio, tal como sucedió cuando se hubo que proveer un cuerpo físico para Cristo.
En el estadio actual de la evolución humana, la función sexual es el
medio por el cual se forman cuerpos, a través de los que pueden los
espíritus obtener experiencias. La mayoría de la humanidad considera el matrimonio como la autorización para una desenfrenada gratificación de sus deseos sexuales. Desgraciadamente, a los ojos de las leyes humanas,
es así pero, a la luz de la verdadera Ley, no lo es. Ninguna ley humana puede regir este asunto.
La ciencia oculta afirma que la función sexual no debe usarse
nunca para gratificar los sentidos, sino solamente para la propagación.
Cada persona posee su propio cuerpo y es responsable, ante la Ley de Consecuencia, de cualquier mal uso resultante de su abandono, por falta de voluntad, en manos de otro. El aspirante a la vida superior puede triunfar solamente en proporción directa a la subyugación de su naturaleza inferior.

5.- Vivimos, pues, en un mundo de formas, que están ocupadas por
vidas. Y esas vidas ejercen sus propias influencias, que se dividen en tres grupos:

1ª.- Las que surgen de las células mismas y que, dependiendo de
su cualidad, producen efectos buenos o malos y densifican o refinan, elevan o rebajan la vibración física de todo el conjunto celular del que forman parte. Por eso, el efecto físico que produce el hombre de naturaleza burda y animalizada, es distinto del efecto refinado y agradable que produce el contacto de un alma madura, actuando en un cuerpo aseado, disciplinado y puro.

2ª.- Las esencialmente físicas, responsables de la afinidad química
entre dos cuerpos animales y que producen la atracción de los sexos.
Es un aspecto del magnetismo animal y la respuesta de las células al llamado de otras células, actuando de acuerdo a la Ley de Atracción y Repulsión. Es compartida por el hombre y los animales y, siendo instintiva, está libre de toda intervención mental.

3ª.- Las que son la respuesta de las células a las vibraciones que
les son armónicas, respuestas que dependerán de que esas células
posean o no algo de aquello que sobre ellas incide.
Este tipo de fuerza es ese algo misterioso que permite al cuerpo
físico reconocer como armónico el medio ambiente físico
circundante. Es esa reacción indefinible que hace que dos seres
humanos (aparte de toda atracción sexual, porque las personas del
mismo sexo lo sienten igualmente) tengan un efecto físico armónico
entre sí, se atraigan mutuamente, simpaticen sin razón aparente. Estas vibraciones, en el plano externo, son la base esotérica de todas las relaciones grupales, y permite que se lleve a cabo el aislamiento y la segregación de razas, de acuerdo con el gran plan evolutivo.

6.- La reproducción sexual es pues, como hemos visto,
consecuencia de la división de la fuerza creadora en dos mitades. Pero es sólo una situación transitoria que nos hará desembocar en el divino andrógino.
Sobre este particular y sobre el proceso que el hombre ha de seguir
para alcanzarlo, la mitología griega nos ofrece el mito de Tiresias, cuyo contenido y simbología son los siguientes:
Tiresias fue el único griego conocido que pasó por los dos sexos.
Cuéntase que, un día, subió a un monte y encontró dos serpientes
apareadas. Él las separó y, en ese instante, cambió de sexo. Y, a partir de ahí, cambió de sexo cada año, durante los siete siguientes. Transcurridos esos siete años, volvió a subir al mismo monte y volvió a encontrar a las dos serpientes apareadas, pero no las separó. Y, desde entonces, dejó de cambiar de sexo.
Cuenta también el mito que Zeus y su esposa Hera discutían un día
sobre cuál de los dos sexos experimentaba mayor placer en el acto del ayuntamiento. Hera aseguraba que los hombres y Zeus, que las mujeres.
Como no se ponían de acuerdo, decidieron consultárselo al único
hombre que podía saberlo, por haber poseído ambos sexos: Tiresias. Y éste dijo que, aunque con poca diferencia, la mujer experimentaba más placer. Ello hizo que Hera lo castigase con la ceguera. Pero Zeus, para compensarle, le obsequió un bastón de siete nudos, que lo podía conducir por la vida mejor que lo hacían antes los ojos.
¿Que nos está diciendo este mito tan interesante?
Tiresias representa al hombre que, en un momento de su evolución,
en un monte muy alto - un monte en todas las escrituras significa un
plano más elevado que el físico - separó la dos serpientes, es decir las dos polaridades de la fuerza creadora - clara referencia a que la
separación de sexos tuvo un principio y que es temporal en la evolución humana - y que, en ese momento, se quedó con una sola de ellas. Y, durante siete años - es decir, una serie de épocas - fue alternando las polaridades o sexos. Hasta que, habiendo regresado al elevado plano anterior - porque las había espiritualizado lo suficiente a ambas - ya no
hubo separación, sino equilibrio y, desde entonces, ya no experimentó el cambio de sexo.
En cuanto a que la mujer experimenta mayor placer, nos dice que,
por supuesto, ella, al ser la madre, la que concibe al hijo y le da su
materia vital y lo ayuda, al principio de la gestación, a construir su
vehículo, y la que lo amamanta y se cuida de él durante la infancia,
disfruta más que el hombre al traer un hijo a la existencia.
Hera lo privó de la vista. Quiere decir que ya no le hacía falta la
visión física. Y Zeus le dio un bastón con siete nudos que lo conducía por la vida mejor que los ojos. Se está hablando de la columna vertebral con los siete chakras en funcionamiento y, por tanto, de la clarividencia, que supera con mucho a la visión física.

7.- La fuerza de la atracción sexual, cósmicamente se manifiesta
como la fuerza atractiva entre el espíritu y la materia. Espiritualmentecomo la actividad del espíritu cuando trata de llevar al yo inferior a una plena realización. Y físicamente, como el impulso de unirse el macho y la hembra para procrear.
Cuando el hombre era animal, esto no implicaba pecado. Era una
función natural más, como el comer o el dormir. Pero, a ese impulso
natural, como consecuencia de la intervención de los luciferes, se le
agregó el deseo emocional de buscar y experimentar placer por su
medio. Y entonces se infiltró el pecado en la vida del hombre. El
impulso fue sustituido - pervertido - por la satisfacción del deseo.
Ése es el pecado contra el Espíritu Santo o Pecado original, que la
iglesia no sabe explicar por qué “heredamos” - sencillamente, porque no lo heredamos, sino que lo cometimos todos o casi todos (recordemos a San Pablo cuando habla de “los que no cometieron el pecado de Adán”- y, en la última edición de su Catecismo, parágrafo 404, afirma textualmente: “Sin embargo, la transmisión del Pecado Original es un misterio que no podemos comprender plenamente”.
Ya sabemos, sin embargo, por nuestra filosofía que esa fuerza
creadora sexual, si no se utiliza para la procreación, se puede alquimizar y transmutar en sus otras dos manifestaciones: el pensamiento y la palabra, los pensamientos positivos y constructivos y amorosos y caritativos, y las palabras de consuelo, de enseñanza y de elevación. Ésa es la explicación de la exigencia por la iglesia del celibato de los clérigos y del silencio en algunas órdenes religiosas como los cartujos.
Ahora que la raza es más mental, y la fuerza de la mente se hace
sentir en el cuerpo humano, la situación es más seria que en la Época Lemúrica, y sólo podrá resolverse sin peligro cuando el espíritu asuma el control de su triple instrumento.

8.- Como una demostración del poder de la mente como
instrumento creador, podríamos citar el fenómeno tan curioso de la
desvitalización y consiguiente poca salud y corta vida de la mayor parte de los místicos, cuya máxima aspiración consiste en la unión con Dios:
Como, por falta de conocimientos ocultos y, por tanto, de información, parten de la idea de que Dios o Cristo, está fuera de ellos y, como la  energía sigue al pensamiento, le envían toda la que poseen en ese afán de unión con Él, y se desvitalizan rápidamente. Bien claro nos dijo Cristo, sin embargo, que El Reino de Dios está dentro de nosotros. Es mayor que nosotros pero nos está compenetrando; por tanto, está dentro y en ninguna forma separado de nosotros. Por eso Jehová prohibió las imágenes. Por eso se nos dice también que a Dios hay que adorarlo “en espíritu y en verdad.” Y nosotrosignorantemente, adoramos, desde hace siglos, la Personalidad del que nos dijo, precisamente, que el reino de Dios lo tenemos dentro. Y, al rezar a Dios y a los santos, considerándolos como externos a nosotros, perdemos energía. Por eso, también, la humanidad está, en términos generales, tan débil de salud.
Hemos, pues, de rezar con la idea in mente de que Dios está
dentro de nosotros y, por tanto, no le hemos de enviar nuestra energía al exterior, sino a nuestros adentros, con lo cual no sólo no la perdemos,
sino que la conservamos, y se ve luego incrementada con la inevitable respuesta de “arriba” que, en realidad, es “de adentro”. La meditación y la oración producen la armonización de los vehículos entre sí, con lo que todas las fuerzas del espíritu se aprovechan y fluyen sin problemas.
Claro que, a diferente nivel de vibración de los vehículos, diferente
ampliación de conciencia y diferente sensibilidad. Si rezáramos, pues, debidamente, el cuerpo se renovaría, y la consecuencia directa sería la salud. La meditación y la oración producen la harmonización – sobre todo el Padrenuestro – de todos los vehículos entre sí, con lo que todas las fuerzas del Espíritu se aprovechan y fluyen sin problemas. Claro que, a diferente nivel de vibración de los vehículos, diferente ampliación de
conciencia y diferente sensibilidad.

9.- Si el hombre es una parte de Dios, debe poder ejercer todas
las facultades divinas y la procreación es una de ellas.
Amor y sexo son, fundamentalmente, la misma cosa, porque
ambos expresan el significado de la Ley de Atracción. Amor es sexo y sexo es amor, porque ambas palabras representan la interacción y la unión entre Dios y Su universo, entre el hombre y Dios, entre el hombre y su propio espíritu, y entre el hombre y la mujer. El resultado de esa relación es siempre la creación y la manifestación de la forma, a través de la que la divinidad puede expresarse y llegar a ser.
El espíritu y la materia se unieron y vino a la existencia el
universo manifestado. El amor, como he dicho, es siempre
productivo y la Ley de Atracción es fructífera. El hombre y Dios se unieron bajo la misma gran Ley y nació Cristo, demostrando la realidad de la divinidad humana. El hombre individual y su espíritu están tratando de unirse y, cuando esa unión se realiza, el Cristo interno nace en el pesebre debidamente preparado. Y el sexo es el símbolo de todas esas maravillas.

10.- También en el hombre se da tres veces el drama del sexo:
- La unión del hombre y la mujer, da como resultado la
reproducción de la especie.
- La unión de las energías superiores y las inferiores de la
Personalidad, da por resultado el trabajo creador.
- La unión de las energías de la personalidad con las del
espíritu, da por resultado el nacimiento del Cristo Interno.
Curiosamente, los místicos, de un modo instintivo, han sido
llevados por su subconsciente a expresar sus vivencias de un modo muy similar a las narraciones eróticas mundanas. Y ello, precisamente, porque el amor es sexo y el sexo es amor. Y el amor tiende a la fusión para manifestarse. Veamos sino unos ejemplos, extraídos de la literatura que nos es más familiar, seguidos de algunos de mi propia cosecha:

a.- El Cantar de los Cantares, de Salomón:

1.- “¡Que me bese con besos de su boca!
Son mejores que el vino tus amores,
es mejor el olor de tus perfumes.
Tu nombre es como un bálsamo fragante,
y de ti se enamoran las doncellas”

2.- “Manzano entre los árboles silvestres
es mi amado entre los jóvenes;
a su sombra quisiera sentarme
y comer de sus frutos sabrosos.
Me metió en su bodega
y contra mí enarbola su bandera de amor.
Dadme fuerzas con pasas y vigor con manzanas;
¡Desfallezco de amor!
Ponme la mano izquierda bajo la cabeza
y abrázame con la derecha.”

3.- “Mi esposo es mío y yo soy suya.”

b.- Cántico Espiritual, de San Juan de la Cruz:

“¿Adónde te escondiste,
amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huíste
habiéndome herido;
salí tras ti, clamando, y ya eras ido.
Pastores, los que fuereis
allá por las majadas al otero,
si por ventura viereis
a aquél que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.”

c.- Canciones del alma:

1.- “En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh, dichosa ventura!
Salí, sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.”
2.- “Quedéme y olvidéme;
el rostro recliné sobre el amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.”

d) Poemas místicos míos:

¿CÓMO FUE, MI SEÑOR…?

¿Cómo fue, mi Señor, caber en mí,

una insignificante criaturilla,
y sembrar en mi pecho la semilla
que me hiciera tender recto hacia Ti?
¿Cómo lo hiciste para que Te viera,
si andaba distraído en tantas cosas
que entonces semejaban ser hermosas,
aunque ninguna fuese verdadera?
¿Y qué esperas de mi, de mi albedrío,
salvo rendirme a Ti y, en Tu presencia
refugiarme, incapaz de resistencia,
y feliz de ser Tuyo y que seas mío?

¿POR QUÉ SERÁ?

¿Por qué será, Señor, que no me sacio
de Tu presencia,
y, por sólo una cosa muero, despacio,
y es por Tu ausencia?
¿Por qué será, Señor que, si Te alejas
siento la muerte,
aunque sé, con Tu amor, que me manejas,
para mi suerte?

YO SOY FELIZ Y ESTOY ENAMORADO

Yo soy feliz y estoy enamorado.
Estoy enamorado de mi Dios.
¡Qué osadía tan grande, haber pensado
en algo tan inmenso y tan atroz!
Mas, fuiste Tú, Señor, quien me has llamado
con voz irresistible, en mi interior;
fue idea Tuya, y Tú el que me has quemado
con la llama sublime de Tu amor;
Y yo, pobre de mí, sin más camino
que entregarme en Tus brazos, deslumbrado,

Te abandoné mi alma, mi destino,
mi corazón, mi mente y, subyugado,
me enamoré a rabiar de mi asesino.
¡Dichosa sinrazón, que me ha salvado!

CADA INSTANTE

Cada instante del día pienso en Ti;
y es que Tu vibración me da la vida
y, cuando la percibo, tan querida,
un milagro de amor se opera en mí.
Que, desde el feliz día en que Te vi
por que Tú Te achicaste a mi medida,
no tengo otra ilusión que Tu venida
y todo se me antoja baladí.
¿Qué puedo hacer sino dejar, gozoso,
que desemboque en mí de amor Tu río?
¿Qué puedo imaginar más venturoso
que este maravilloso desvarío?
¿Imposible? ¿Increíble? ¿Pretencioso?
¿Qué me importa, si sé que Tú eres mío?

AYER ERA DICHOSO

Ayer era dichoso,
que Tú estabas conmigo y Te tenía;
pero, todo lo hermoso
que en mi pecho vivía
se ha hecho tristeza y luto en este día.
Que Te has ido, mi Amado,
y me has dejado solo y sin aliento,
y hueco me he quedado
como palabra al viento;
que yo, sin Tu calor, morir me siento.

11.- La palabra sexo expresa la relación existente, durante la
manifestación, entre el espíritu y la materia, la vida y la forma. Es una expresión de la Ley de Atracción, que subyace a toda
manifestación de la vida en la forma, y causa de toda aparición
fenoménica. En términos humanos, sexo significa la relación entre
hombre y mujer para reproducirse. Para las personas irreflexivas y
vulgares, sexo significa la agradable satisfacción de los impulsos
animales a cualquier precio y sin regulación rítmica alguna.

12.- La relación entre los cuerpos físicos masculino y femenino,
que el hombre denomina relación sexual, se considera de suma
importancia en esta época. En el valle de la ilusión en que estamos, el símbolo ha absorbido la atención y olvidamos lo que representa.
El instinto del sexo tiene su principal raíz en el temor a la
separatividad y al aislamiento, en la rebeldía contra el separatismo y contra la soledad en el plano físico, y su resultado ha sido el llevar adelante a la raza mediante la persistente procreación de las formas.
El instinto sexual encuentra su consumación lógica en la relación
entre el alma y el cuerpo. Ello constituye la nota clave del misticismo y de la religión, y es la expresión de la Ley de Atracción, no mediante el matrimonio en el plano físico, sino en el sublime matrimonio consumado con consciente intención entre el espíritu, positivo, y la forma, negativa y receptiva.
Los hombres han tratado de obtener, por medio de la expresión
física, la fusión y la armonía internas que anhelan Y esto no se puede hacer así. El sexo es el símbolo de una dualidad interna que debe ser trascendida y llevada a la unidad. Pero no se trasciende mediante rituales físicos, sino que es una trascendencia de la conciencia.

13.- El sexo es un símbolo básico, es un signo externo y visible de
una realidad interna y espiritual. ¿Cuál? La realidad de la relación entre los pares de opuestos fundamentales Padre-Madre, espíritu-materia, positivo-negativo, vida y forma, y entre las grandes dualidades que, cuando se unen en sentido cósmico, producen al Hijo de Dios manifestado, el Cristo Cósmico, el universo consciente y sensible. En el Evangelio tenemos el símbolo de esta relación y el Cristo Histórico es la garantía de su veracidad y realidad. El drama de la creación está descrito en la relación de los dos sexos.
Cuando tal relación ya no sea estrictamente física, sino la unión
de las dos mitades en los tres planos - físico, emocional y mental -
tendremos la solución del problema sexual y la restitución de la
relación marital al lugar designado en la Mente de Dios. En la
actualidad es la unión de los cuerpos físicos. A veces, pocas, la de las naturalezas emocionales de dos personas. Rara vez se unen dos mentes.
Frecuentemente una de las partes permanece fría, ajena, impávida,
participando sólo su cuerpo de deseos. A veces, son el cuerpo físico y el mental, pero no el de deseos. Y rarísimas veces, las tres partes de ambas personas se ven implicadas en una verdadera unión. Cuando esto sucede, existe la verdadera unión, el verdadero matrimonio y la fusión de los dos en uno.
Cuando ese matrimonio sea lo normal, podremos proporcionar las
condiciones adecuadas para el renacimiento de los Hijos de Dios, los avanzados, los discípulos e iniciados. Según el nivel del contacto, así será el tipo de ser humano atraído a la reencarnación. Si los padres son puramente físicos y emocionales, lo serán también los hijos.

14.- Estamos en la zona de penumbra de una nueva Era y ello es
causa de la mayor parte de las dificultades actuales y, al mismo
tiempo, de la reorientación universal hacia realidades espirituales, como la acrecentada comprensión, los movimientos de beneficencia, la tendencia a la colaboración, a la unificación religiosa y al internacionalismo. Y son varios los motivos:
1º.- Las energías que han estado latentes comienzan a despertar y
aunque la reacción mundial inicial es materialista, en sus etapas
finales se manifestarán las cualidades divinas del hombre. Esas
energías del séptimo Rayo, de la ley y el orden, están entrando
rápidamente, fluyen a través del centro sacro del cuerpo etérico
planetario y afectan igualmente al centro sacro de los hombres. De ahí que la vida sexual de éstos esté momentáneamente
superexcitada. Pero, como esa excitación se expresa en forma mental, el hombre llegará a pensar y a solucionar el problema.

2º.- La proximidad de la Era de Acuario produce en el hombre
el espíritu de universalidad y la inclinación a la fusión. De ahí
también la tendencia a la síntesis en el comercio y en la política, y de ahí los movimientos hacia la comprensión y la tolerancia. Esas vibraciones producen en las personas aún no desarrolladas y excesivamente psíquicas la morbosa tendencia a unirse, lícita o ilícitamente, y facilitan una extrema aptitud para las relaciones sexuales con todas sus desviaciones. La energía es algo impersonal y tiene un doble efecto que varía según el tipo de sustancia sobre la que actúa.

3º.- Se prevé también la venida de Cristo en fecha no fijada -
depende de la Humanidad y su grado evolutivo - pero se está
produciendo una especie de influencia que está evocando respuesta en quienes, de una forma u otra, han despertado espiritualmente y podría producirse una grandiosa afluencia del principio, la vida y el amor crísticos, actuando sobre la familia humana. De esa afluencia especial y grandiosa trata, precisamente, mi último libro, titulado “El cielo en el tierra”.

4º.- Lo cierto es que esas energías elevadísimas, producen un
doble efecto, como dicho: estimulan al hombre bueno y al malo y
despiertan y fomentan, tanto el deseo material como la aspiración espiritual. Un jardín bien abonado hará crecer, a la vez, las flores y las malas hierbas, aunque sean los mismos abonos, el mismo sol y la misma agua los que utilizan. La diferencia estribará en las semillas sobre las que incidan. La afluencia del amor, pues, está estimulando tanto el amor como los deseos terrenales y la lujuria animal.; fomenta el impulso de adquirir posesiones materiales con sus consecuencias malignas, el acrecentamiento de las relaciones sexuales y las expresiones de un mecanismo mal regulado que responde a una fuerza impersonal. Pero también está produciendo el aumento del amor fraternal, el desarrollo y la expresión de la conciencia grupal y la comprensión universal, e introducirá una nueva tendencia hacia la fusión, la unificación y la síntesis. El amor de Cristo se está derramando continuamente sobre la Tierra. Y su influencia, durante los tiempos venideros se hará cada vez más fuerte.


15.- Todo eso hace que la atención del hombre se haya centrado en el sexo, con varias consecuencias:
1ª.- El incremento, sobre todo en las grandes poblaciones, de
las relaciones sexuales sin descendencia, a causa de los métodos
anticonceptivos, contraconceptivos o abortivos.
2ª.- La esterilidad creciente y la consecuente reducción de
la familia en los países del primer mundo, consecuencia sólo del deseo de no tener hijos y de la polarización de la mente en el sentido de huir de las consecuencias de la unión sexual. La energía sigue al pensamiento. Y estamos obteniendo lo que hemos deseado.
3ª.- El incremento de la natalidad en el tercer mundo,
debido al bajo nivel evolutivo de su población con el consiguiente dominio de los instintos animales, unido al instinto de conservación, al  verse amenazados de extinción por falta de medios materiales de subsistencia.
4ª Se reorganiza todo lo relativo al matrimonio y las
relaciones sexuales: parejas de hecho, incluso de homosexuales; la
igualdad entre los sexos; los deberes de ambos padres en la educación y labores domésticas; los derechos de la mujer; los derechos del niño; las leyes contra el maltrato a mujeres, etc. Todo ello nos está conduciendo adesarrollar en forma sensata la naturaleza emocional y mental, permitiéndonos servir a la raza, a la época y al grupo.
5ª.- Ya estamos descubriendo que la virtud y el vicio no
tienen nada que ver con la capacidad o incapacidad de obedecer las leyes dictadas por los hombres, sino con la actitud del hombre hacia sí mismo, hacia Dios y hacia sus semejantes. La virtud es la expresión del espíritu de colaboración hacia el prójimo, en forma altruista, comprensiva y con olvido de sí mismo. El vicio es lo opuesto a dicha actitud.
6ª.- Esta época, pues, es especial. Por primera vez en la
evolución, el hombre está completo y posee los tres espíritus, que son el hombre verdadero, y posee la personalidad integrada, funcionando como una unidad; y la mente y el cuerpo de deseos mezclados con el cuerpo físico y el etérico. Se ha producido un cambio en el énfasis de la vida: de la vida física y emocional estamos pasando a la vida mental y cada día hay más hombres que conocen la vida espiritual.
Estamos, pues, por primera vez, capacitados para responder
adecuadamente a esas energías que están incidiendo sobre nosotros.

16.- Las perversiones sexuales, sobre todo la homosexualidad
como perversión mental, aparecen cuando se desmorona una
civilización y el antiguo orden es reemplazado por otro nuevo. Y
ello, porque los nuevos impulsos fluyen sobre lo antiguo y el impacto de las nuevas fuerzas sobre la humanidad, despierta en el hombre el deseo por aquello que para él es un nuevo campo de expresión, poco común y anormal. Por eso, las mentes débiles sucumben al nuevo impulso, y las almas fuertes e investigadoras son víctimas de su propia naturaleza inferior y se dedican a investigaciones ilícitas. hacen experimentos en el reino del deseo, que no es la línea de progreso que corresponde a la humanidad. 
La homosexualidad no es la vanguardia de la evolución; no es que vayan apareciendo especímenes próximos al andrógino del futuro.
En realidad, es simplemente un “residuo” de los excesos sexuales de la Época Lemúrica, una tara hereditaria. Sólo los Egos que se individualizaron y encarnaron en aquella época muestran hoy tendencias homosexuales. Entonces, el apetito sexual era tan apremiante que el proceso normal de las relaciones sexuales no satisfizo al hombre avanzado de entonces. La fuerza del alma que afluyó con la individualización estimuló los centros inferiores y por eso se practicaron métodos ilícitos. Un gran número de aquellos espíritus se hallan ahora encarnados y los antiguos hábitos son para ellos aún demasiado poderosos. No obstante, han avanzado bastante, hasta el punto de que su curación es posible, si así lo desean. Pueden transferir el impulso sexual al centro laríngeo y llegar a ser creadores en el sentido más elevado,
empleando correcta y constructivamente la energía sentida y
circundante. Muchos de ellos comienzan ya automáticamente a hacerlo. Entre los llamados “tipos artísticos” es muy frecuente la
homosexualidad, pero el verdadero artista, el que deriva su inspiración de los más elevados planos espirituales, no es jamás víctima de tales desarreglos.
Hay tres clases de homosexualidad:


1ª.- La resultante de antiguos hábitos, que acabo de citar, que es
la causa principal, y supone el estudio de la magia sexual, con un constante e insaciable impulso sexual y físico.
2ª.- La homosexualidad imitativa que se da porque la gente
tiende a imitar a las que considera clases mejores o superiores y adquiere hábitos que, de otro modo, no hubiera adquirido. Ésa es la base. Y a ella se añaden una imaginación muy activa, una poderosa naturaleza física o sexual y una lasciva curiosidad.
3ª.- Los verdaderos hermafroditas, que poseen los órganos
reproductores de ambos sexos. Son rarísimos y tienen planteado un grave problema. Por supuesto, se debe a causas kármicas.
La tara de la homosexualidad tiene sus raíces en el cuerpo de
deseos. Muy pocos casos son de origen mental, aunque los malos
pensamientos pueden agravar el problema. Tengamos en cuenta que la mayoría de las enfermedades tienen su origen en causas astrales. Y tengamos en cuenta también que un deseo formulado halla siempre expresión en alguna forma de actividad. Lo que los seres humanos son hoy y lo que sufren es el resultado de su lejano pasado, y el pasado presupone largos y arraigados hábitos. Dichos hábitos son, inevitablemente, el resultado de uno de estos dos factores:
- El deseo, que domina y controla la acción.
- El control mental, que sustituye al deseo, mediante una campaña
planeada, contraria en muchos casos al deseo normalmente sentido y definido.
Recordemos Sodoma y Gomorra. Fueron destruidas debido a su
degeneración sexual. Y fueron destruidos precisamente por dos ángeles.
17.- El próximo paso para los que están en el Sendero de
Probación es la aspiración por llegar al Ego y lograr su conciencia superior. Para lograrlo, es preciso el intento, hora tras hora, todos los días, de mantener la conciencia lo más cerca posible del elevado tono alcanzado en la meditación y en la oración. Presupone la determinación de considerarse a sí mismo, en todo momento, como el Ego y no como la Personalidad. Más adelante, cuando el Ego asuma mayor control, implicará la capacidad de verse como parte del grupo, sin intereses, deseos, objetivos ni anhelos distintos de los del grupo.


Demanda una vigilancia constante para evitar descender nuevamente a la vibración inferior. La lucha constante contra el yo inferior, que nos arrastra hacia abajo. El medio: desarrollar el hábito de la meditación o de la oración durante todo el día y vivir en la conciencia superior, hasta que se haga tan estable, que el deseo de la mente inferior y los elementales físicos dejen de resultar atractivos y se atrofien y desnutran por falta de sustento. Hasta que la triple naturaleza inferior
llegue a ser simplemente el medio por el cual el Ego se pone en contacto con el mundo, a fin de ayudar a la raza. Al obrar así, el estudiante construye una forma mental precisa que, con el tiempo, le proporcionará un vehículo - el cuerpo alma - mediante el cual saldrá de su conciencia inferior y entrará en la superior.
El método práctico es éste: El estudiante – aparte de practicar
cada día los ejercicios de retrospección y de concentración, de todo punto necesarios – en la meditación, primero, y durante todo el día después, se imagina a sí mismo como el hombre ideal. Se visualiza como el exponente de todas las virtudes y procura en su vida diaria hacer de sí mismo lo que él visualiza. La forma así construida sirve de vehículo que le conducirá a la conciencia superior. Debe comenzarse meditando sobre la virtud más deseada, luego se añade otra y otra, hasta
practicarlas todas y, súbitamente, se pondrá en contacto con el Ego.
18.- El hombre ha traído a la existencia con demasiada rapidez
millares de seres humanos que aún no estaban preparados para ello y necesitaban intervalos más extensos entre vidas para asimilar ciertas experiencias. Porque, de acuerdo con la ley, las almas no evolucionadas progresan bajo la ley grupal y reencarnan rápidamente, como los animales; las que están algo más evolucionadas, o sea, la mayor parte, son susceptibles a la atracción de los entes humanos; y las ya evolucionadas vienen a la encarnación de acuerdo con la ley del servicio y por deliberada elección por sí mismas.
En estos momentos de desenfreno sexual se está atrayendo a la
encarnación Egos de la segunda clase, no preparados, con lo cual, si se generaliza, los recién llegados, van siendo menos evolucionados que sus padres, pues son las vibraciones pasionales del momento del ayuntamiento carnal las que los han atraído al renacimiento.


19.- Solución a la situación actual:
Ha de empezar por que la gente cambie, no mediante leyes ni
prohibiciones, que no sirven Y, para que la gente cambie, es preciso diseminar y convertir en conciencia colectiva estas cinco ideas:

1ª.- La Ley de la Unidad de la Humanidad. La humanidad como
conjunto, como un todo al cual pertenecemos todos.
2ª.- La existencia y funcionamiento de la Ley de Retribución.
3ª.- Ídem de la Ley de Renacimiento.
4ª.- La norma básica “Ama a tu prójimo como a ti mismo,”
derivada de las dos anteriores.
5ª.- Obedecer las leyes del propio país. Derivada de las cuatro
anteriores.
20.- Pero, ¿cuál es el papel de los ángeles, concretamente en este asunto de la unión del hombre y la mujer y, especialmente, en el del matrimonio? Veamos:
La familia es la base de la convivencia social. Mediante ella, el ser humano se capacita para profundizar, cada vez más, dentro de sí mismo, siguiendo las directrices marcadas por el amor, la responsabilidad y el deseo de bien para los seres próximos. Se basa, inicialmente, en la Ley de Polaridad, y el hombre y la mujer constituyen, dentro de la humanidad, el principio unificador de la familia. Los hijos que nacerán serán la representación genuina del Segundo Aspecto de la Divinidad,
siendo, esencialmente su misión la de establecer una armonía constante en el orden dual en que se basa tal polaridad. Que esto se realice o no en el seno de la humanidad dependerá del grado de evolución del contexto familiar.
Las razas del futuro, cuya meta reconocida, desde el punto de
vista esotérico, es el ser andrógino, deberán pasar previamente por una fase prolongada de perfecta convivencia familiar dentro de la cual, al igual que en el proceso de la creación universal, el hombre asumirá la representación del Dios-Padre, la mujer será una digna y perfecta representante del aspecto Madre-Espíritu-Santo en la vida de la naturaleza, y los hijos, sin distinción alguna de sexos, serán genuinas representaciones del equilibrio estable de la creación que, en la cualidad incluyente del Amor, el aspecto Hijo de la Divinidad, tiene en la vida del universo Su expresión más sensible y perfecta.
21.- La intervención de los ángeles en el desarrollo del proceso
social es la que hace avanzar a los seres humanos por medio de la
familia. Hay, lógicamente, que considerar:
a.- Las circunstancias kármicas que conducen, fatalmente,
a la unión de un hombre y una mujer sobre la base del matrimonioy la numerosísima secuela de hechos concatenados y que jugarán su respectivo papel en su momento.
b.- La actividad de los ángeles y elementales constructores a
sus órdenes, que intervienen directamente en el proceso que culmina con la unión matrimonial, y que es una constante dentro de la acción familiar o del proceso kármico, mediante el que - sin que, aparentemente, juegue papel alguno la decisión individual - los hechos y las circunstancias de la vida se suceden de tal misteriosa manera que el matrimonio se convierte en un hecho casi totalmente social y no simplemente en un acto de decisión individual, como ocurre con los matrimonios convenidos por los padres, vigentes en muchísimos países.
22.- La vida familiar es muy imperfecta todavía, ya que existen en
su seno muchas tensiones emocionales y grandes divergencias de
opiniones. Los ambientes modélicos se hallan todavía en una muy lejana fase de integración en la vida de la humanidad y, desde el punto de vista oculto, esa inadaptación a la expresión correcta de la vida familiar constituye un semillero de discordias, desavenencias e incomprensiones humanas que, fatalmente, y por un proceso de espontánea imaginación, son llevadas al éter circundante y
convertidas, mediante la actividad de los elementales, en una nube psíquica, oscura y desagradable, que se convierte fatalmente en el ambiente social.
23.- El ambiente social familiar, pues, es el resultado del juego
de tres factores, bien entendido que los tres arrancan de un tronco común: el karma de la humanidad, al cual cada ser humano agrega su pequeña parte:

1º.- La participación kármica de dos seres humanos. Uno
de los aspectos más sustanciales del proceso kármico es el matrimonio basado en el sentimiento de amor y no en los convencionalismos humanos. Este sentimiento genera espontáneamente el ambiente familiar ideal. Resulta interesante observar, desde el ángulo oculto, la concatenación de hechos que lleva a dos seres a unir sus vidas en matrimonio y a generar hijos, que serán continuadores de idénticos procesos de vida social.

2º.- La calidad espiritual de los ángeles y de los elementales
que secundan sus decisiones. En cuanto a la intervención angélica,
hemos de tener en cuenta su capacidad para crear situaciones sociales de acuerdo con los estados de conciencia humanos, y la manera impersonal y armónica mediante la que ajustan los estados de conciencia o imaginaciones a un proyecto vital previamente señalado por los Señores del Karma, después de una cuidadosa lectura de la Memoria de la Naturaleza. Las huestes angélicas y los elementales cumplen con su deber de elaborar situaciones sociales de acuerdo con esa voluntad kármica, que acatan implícitamente, y que sólo los ángeles superiores son capaces de entender.

3º.- La importancia de la misión social que esos seres
humanos tienen el deber de realizar. Con respecto a la calidad de esa misión especial, la visión exacta de la misma y la capacidad de llevarla a cabo, dependerán, naturalmente:
- de la evolución espiritual de los mismos
- de la calidad de sus estados de conciencia y
- de su adaptabilidad a la manera de ser del otro.
Esa calidad espiritual llevada al matrimonio y al plan familiar es
tan importante desde el punto de vista de la Jerarquía Planetaria, que está tratando de vincular el karma individual de muchos discípulos espirituales del mundo con el fin de que, coincidiendo en el tiempo bajo las formas físicas de hombre y mujer, puedan efectuar uniones matrimoniales correctas que constituyan un estímulo oculto en el orden social, y ayuden con su ejemplo, a la creación de unos nuevos vínculos familiares más de acuerdo con la sensibilidad espiritual de la Nueva Era.

En esa misma línea de actuación, recordemos que hay unos ángeles
que registran en sus vidas los arquetipos de los hechos y los ambientes sociales de la humanidad y que, mediante un proceso de ajuste incomprensible para nosotros, dignifican, en una parte considerable, las relaciones humanas entre jóvenes de ambos sexos, preparando sus conciencias para aquel tipo de ambiente familiar que preludie un matrimonio perfecto, establecido de acuerdo con el principio del amor y de la recta convivencia.
Todo lo que antecede trata de aclarar, en cierto modo, el cómo y el
por qué de ese gran acontecimiento social mediante el que dos seres
humanos deciden unir sus vidas y vivir juntos en el seno de la sociedad organizada que los rodea.

24.- Para concluir, pensemos en los signos externos del manejo de
las polaridades en la vida ordinaria:
a.- El hombre, polaridad masculina o positiva; la mujer, femenina o
negativa.
b.- La mano derecha, en el hombre, positiva; la izquierda, en el
hombre, negativa. En la mujer, al revés.
c.- Por eso los hombres se saludad estrechándose la mano derecha
y anulando así sus polaridades positivas o agresivas. Las mujeres, no.
Entre ellas, se besan y, a los hombres, les ofrecen su mano derecha para que la besen en señal de respeto y de falta de antagonismo.
d.- Max Heindel aconseja que los que ofician y leen en nuestros
Servicios, sean de sexo opuesto, para tener actuando las dos polaridades.
e.- Los movimientos rituales de las religiones, se basan en la
polaridad de los brazos, piernas y manos y canaliza así, debidamente, las energías que evocan. Por eso hay momentos en que se está sentado, otros, de pie y otros de rodillas.
f.- Max Heindel aconseja cruzar las piernas durante el servicio,
para hacer masa. Y las manos.
h.- Para defenderse de la hipnosis se aconseja cruzar las manos y
los pies, para cerrar el circuito.
i.- El hombre tiene el cuerpo físico positivo; el etérico, negativo; el
de deseos, positivo; el mental inferior, negativo; el mental superior,
positivo; el Espíritu de Vida, negativo; el Espíritu Divino, positivo. Y la mujer, al revés.

j.- El próximo paso, pues, es llegar al Ego y lograr su conciencia
superior. Para ello, orar y meditar y esforzarnos por permanecer durante el día la mayor cantidad de tiempo posible en las alturas con ello alcanzadas. De ese modo, los deseos de la mente inferior y los elementales que viven en ellos y los fomentan, mueren de inanición.
Rezar el Padrenuestro y quedarse “enganchado” en lo más alto
alcanzado. Imaginarse, cada día, como poseyendo todas las virtudes, y visualizándose con ellas en pleno ejercicio, al tiempo que se desean.
Me gustaría ilustrar esta conferencia con algunos poemas míos que
recogen momentos de un recorrido espiritual:

¿CÓMO FUE, MI SEÑOR…?

¿Cómo fue, mi Señor, caber en mí,
una insignificante criaturilla,
y sembrar en mi pecho la semilla
que me hiciera tender recto hacia Ti?
¿Cómo lo hiciste para que Te viera,
si andaba distraído en tantas cosas
que entonces semejaban ser hermosas,
aunque ninguna fuese verdadera?
¿Y qué esperas de mi, de mi albedrío,
de esta inefable y única vivencia,
de este llenar, completo, mi vacío,
salvo rendirme a Ti y, en Tu presencia
refugiarme, incapaz de resistencia,
y feliz de ser Tuyo y que seas mío?

* * *

¿POR QUÉ SERÁ?

¿Por qué será que no me satisfacen
los atractivos todos de este mundo
y prefiero sumirme en lo profundo
de mi ser, donde mis anhelos nacen?

¿Por qué será que vivo en un suspiro
permanente, esperando Tu venida
que, ocurrida, le da vida a mi vida
e ilumina de luces mi retiro?

¿Qué puedo ya anhelar que aún no lo tenga?
¿Y qué puedo pedir que no hayas dado?
¿Y qué puedo esperar si Tú has llegado
y nada más deseo que me venga?

¿Cómo será, Señor, que, en Tu presencia,
todo es nuevo y hermoso y suave y puro
y hasta el mal se convierte, en el futuro,
en relicario lleno de Tu esencia?

Si estás en todo y todo en Ti se encuentra,
si, cuando en mí te alojas, yo soy todo
y todo, en mí, refleja, de algún modo,
la vida toda que en Ti se concentra,

¡Qué pasmo, qué emoción jamás sentida!
¡Qué ilusión, qué locura, qué embeleso,
¡Qué regalo del cielo, estar obseso
por el Rey del amor y de la vida!

* * *

YO SOY FELIZ Y ESTOY ENAMORADO

Yo soy feliz y estoy enamorado.
Estoy enamorado de mi Dios.
¡Qué osadía tan grande, haber pensado
en algo tan inmenso y tan atroz!

Mas, fuiste Tú, Señor, quien me has llamado
con voz irresistible, en mi interior;
fue idea Tuya, y Tú el que me has quemado
con la llama sublime de Tu amor;

Y yo, pobre de mí, sin más camino
que entregarme en Tus brazos, deslumbrado,
Te abandoné mi alma, mi destino,
mi corazón, mi mente y, subyugado,
me enamoré a rabiar de mi asesino.
¡Dichosa sinrazón, que me ha salvado!

* * *
CADA INSTANTE

Cada instante del día pienso en Ti;
y es que Tu vibración me da la vida
y, cuando la percibo, tan querida,
un milagro de amor se opera en mí.

Que, desde el feliz día en que Te vi
por que Tú Te achicaste a mi medida,
no tengo otra ilusión que Tu venida
y todo se me antoja baladí.

¿Qué puedo hacer sino dejar, gozoso,
que desemboque en mí de amor Tu río?
¿Qué puedo imaginar más venturoso
que este maravilloso desvarío?
¿Imposible? ¿Increíble? ¿Pretencioso?
¿Qué me importa, si sé que Tú eres mío?

* * *

AYER ERA DICHOSO

Ayer era dichoso,
que Tú estabas conmigo y Te tenía;
pero, todo lo hermoso
que en mi pecho vivía
se ha hecho tristeza y luto en este día.
Que Te has ido, mi Amado,
y me has dejado solo y sin aliento,
y hueco me he quedado
como palabra al viento;
que yo, sin Tu calor, morir me siento.

* * *

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