domingo, 19 de abril de 2015

BAJAR EL CIELO A LA TIERRA

BAJAR EL CIELO A LA TIERRA
Campaña mundial
Francisco Manuel Nácher
18 de abril de 2015

Querido lector/a:
La idea clave de esta campaña nace de las siguientes consideraciones irrefutables:
1.- Todos soñamos con un mundo feliz, pero nos consideramos incapaces de cambiar las cosas, porque no creemos tener la fuerza necesaria para lograrlo.
2.- Cada uno de nosotros somos el resultado exacto de todas las decisiones que hemos ido adoptando a lo largo de nuestra vida; porque la vida, al fin y al cabo, no es más que una sucesión ininterrumpida de decisiones. Pequeñas o grandes, pero decisivas siempre, porque todas ellas nos conducen, una vez adoptadas, por un determinado camino de causas y efectos, eliminando todos los otros caminos posibles. Somos, pues, los creadores de nuestra vida.
3.- Cuando nos enamoramos, repentina e inexplicablemente, nos sentimos felices, todo es más hermoso, el cielo es más azul, las flores más bellas, la gente más amable, el futuro de color de rosa, los problemas fácilmente solucionables, nos sentimos capaces de las más grandes hazañas... pero, sobre todo, nos damos, nos estamos dando, vaciando en el ser amado, de un modo total, intenso, infinito, porque el amor, el verdadero amor, realmente, es una energía centrífuga, que se da a sí misma, incansablemente y sin pedir ni esperar nada a cambio.
4.- Todos somos iguales. Todos tenemos los mismos órganos y las mismas funciones vitales y todos tenemos deseos, sentimientos, emociones, ideas, pensamientos, aspiraciones, ilusiones, sueños, proyectos, etc., al margen de la raza, el color, la nacionalidad, las creencias o el nivel cultural, social o económico.
5.- Pero, no sólo somos iguales, sino que también estamos todos conectados por un lazo no físico pero indeleble e inevitable, como lo están las abejas de una colmena o las aves de un grupo migratorio o las ovejas de un mismo rebaño o los miembros de una familia, los vecinos de un pueblo o los seguidores de un equipo de fútbol. Y, del mismo modo, y a un nivel superior, todos los humanos somos un conjunto, con una energía que nos une.
6.- Somos células en el cuerpo de la Tierra. Y, lo mismo que, si nuestras células luchan unas contra otras, acaban produciendo un cáncer, con peligro de muerte para todas, mientras los humanos funcionamos bien y vivimos en el amor – que es nuestra sangre - nuestro cuerpo está sano, la Humanidad está sana y la Tierra está sana. Pero, enfrentados, es decir, sin amor, enfermamos nosotros y enferma todo el cuerpo del que formamos parte.
Dado todo lo anterior, ¿por qué no utilizamos esas mismas energías, que conforman nuestras vidas, y empleamos el método más fácil, más barato, más cómodo, más rentable y más efectivo imaginable, para mejorar las cosas? El Cosmos, entonces, que posee una provisión inagotable de Luz, Amor y sanación, preparada para ayudarnos a ser felices, y no puede usarla, porque nos dio el derecho al libre albedrío, si decidimos hacer uso de nuestro poder creador, se volcará, inmediata e inevitablemente, en nuestro auxilio.
El “sistema”, que no necesita de hora ni de lugar ni de postura ni de rito, sino sólo un instante, es el siguiente:
“A partir de este momento, siempre que te acuerdes, y estés donde estés, imagina, visualiza un mundo feliz; contémplalo en tu pantalla mental, en el espacio, como un globo luminoso, en el que todos los hombres se abrazan, se ayudan, se aprecian, se respetan, se aman y son dichosos juntos. Y envíales todo tu amor y toda tu luz. Y siéntete tú feliz, también.”
Eso es todo. Si lo haces con frecuencia, aumentarás tu propia felicidad y te lloverán las respuestas amorosas y agradecidas de todos los receptores de tu mensaje, que te harán sentirte protagonista de tu propia vida y feliz por haber aportado tu decisión y tu poder creador - para eso estás en la Tierra en estos tiempos tan especiales – para “BAJAR EL CIELO A LA TIERRA”.
No dudes de su efecto. Pero, si lo haces, no te quedes en la duda sino, como ser inteligente que eres, pruébalo y extrae, luego, tus conclusiones, pero no antes. Y, si no lo haces, carga con tu conciencia y no te quejes ya, nunca más, de que el mundo anda mal. Porque, entonces, ya no tendrás excusa.
Da a conocer este programa entre tus parientes, amigos y conocidos, difúndelo por todos los medios a tu alcance. Y tradúcelo a otros idiomas con el mismo fin. Te asombrarás de sus efectos, que crecerán en progresión geométrica, a medida que más humanos se sumen y pongan en práctica este sencillo acto creador. Es una ley natural a la que nosotros, como criaturas terrestres, estamos sometidos.


* * *

No hay comentarios:

Publicar un comentario