lunes, 14 de noviembre de 2011

MEDITACIÓN PARA EL CUERPO DEL ALMA



MEDITACIÓN PARA EL CUERPO DEL ALMA

1.- Expandir la conciencia del cuerpo como queda descrito arriba o yacer en
una posición de expansión y libertad, generalmente, boca arriba.

2.- Rodearse con el aura protectora.

3.- Imaginar que estamos en una pradera que nos es desconocida. Ver la hierba
y las flores. Apreciar el color de las flores y del ambiente. Oír los pájaros llamándose,
y otros sonidos agradables, como el silbido del viento. Sentir la caricia de la brisa en
nuestra piel y en nuestros cabellos. Sentir el suelo bajo nuestros pies. Oler las flores y
otros perfumes. Experimentar el sabor que acompaña a uno o más de esos perfumes.
Esta meditación, si se repite con frecuencia, fortifica los éteres sensor y
reflector para su uso en los mundos internos. El éter reflector puede fortalecerse,
además, recordando sueños durante la meditación o prolongándolos mediante ella.

*

de: LA MEDITACIÓN. CONSEJOS PARA LA MISMA.
por John Hempstead
(de Rays from the Rose Cross de octubre de 1980, traducción de Francisco-Manuel
Nácher)

* * *

No hay comentarios:

Publicar un comentario